PLANETA CANARIO
El Comité Director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (PEVOLCA) del Gobierno de Canarias, analizó este sábado, 16 de octubre, el informe diario del Comité Científico en el que se constata el mecanismo estromboliano de la erupción, observándose un aumento de las fases efusivas frente a las explosivas, lo que está originando un mayor aporte de lava y menor expulsión de piroclastos y cenizas.
Según los expertos, la existencia de tubos lávicos, y el hecho de que las coladas hayan aumentado en altura y se ensanchen ligeramente hace que el frente de estas apenas avancen.
El director técnico accidental del PEVOLCA, Rubén Fernández, indicó que si no se producen nuevas desviaciones del recorrido de la lava, ni aumentan las concentraciones de gases, no está previsto, por el momento, realizar nuevas evacuaciones, según informe el Gobierno regional en un comunicado.
Por lo que se refiere a la superficie afectada por el proceso eruptivo, informó que asciende a 724,41 hectáreas, 27,85 más que el día anterior. La anchura máxima es de 2.350 metros entre las coladas inferiores. Asimismo explicó que en cuando a los daños registrados en las infraestructuras, según el satélite Copernicus 1.826 construcciones se encuentran destruidas y 97 dañadas parcialmente o en peligro, lo que hace un total de 1.923 edificaciones afectadas. Por su parte, según los datos facilitados por el Catastro, las construcciones afectadas ascienden a 1.058, de las cuales 854 son de uso residencial.
Por su parte, la portavoz del Comité Científico y directora del IGN en Canarias, María José Blanco, aclaró que en la tarde del viernes se reactivó un antiguo punto de emisión situado a unos 300 metros al sureste de la base del cono principal, manifestando una actividad freatomagmática aunque solo con emisión de cenizas y no de lava. Los científicos que han visionado este centro confirman que simplemente está emitiendo cenizas y ha disminuido su actividad.
De las coladas que se ubican al sur de la montaña de La Laguna, la que se encuentra más próxima ha continuado evolucionando en dirección al oeste y en estos momentos se sitúa a una distancia de unos 300 o 400 metros del mar, con una velocidad de avance más lenta que el día anterior.
En cuanto a la colada situada más al norte y de la que surgió un apéndice, Fernández indicó que ha continuado avanzando a un ritmo lento y destacó que desde el PEVOLCA se está realizando un seguimiento muy intenso en esta zona, ya evacuada, por ser la más activa en cuanto al avance de las coladas.
Respecto a la sismicidad, Blanco explicó que está mantenida a una profundidad situada entorno a 36 – 37 kilómetros y no hay datos que hagan pensar que vaya a cambiar esta tendencia y recalcó que existe una clara probabilidad de que en los próximos días se produzcan terremotos más sentidos por la población debido a su intensidad. “Ya se ha alcanzado un techo de 4,6 de magnitud y una intensidad de V y esto puede ser superado en las próximas jornadas”, insistió.
La portavoz del Comité Científico señaló que las condiciones meteorológicas actuales son desfavorables desde el punto de vista de calidad del aire, debido a la presencia de una inversión térmica acusada, el incremento de la suspensión de partículas inferiores a 10 micras (PM10) a causa de la presencia de polvo desértico como consecuencia de la entrada de una masa de aire de origen sahariano. Las previsiones apuntan a que esta situación se extienda durante las próximas 24 – 36 horas.
Por ello, Rubén Fernández apuntó que se está monitorizando permanentemente los valores aportados por las estaciones de medición de la calidad del aire y añadió que ante un posible empeoramiento de estos valores, desde el PEVOLCA podrían adoptarse medidas puntuales de confinamiento de la población en el entorno de riesgo, como ya se ha hecho en otras ocasiones. Mientras tanto, El director técnico insistió en que la población debe continuar utilizando las medidas de autoprotección prestando especial atención a los colectivos de población vulnerables, que deben permanecer el menor tiempo posible en el exterior.
