PLANETA CANARIO
Algunas erupciones volcánicas, como la de La Palma, tienen la doble cara de ser una catástrofe natural y al mismo tiempo un atractivo turístico. Una mezcla compleja de gestionar. Para garantizar la seguridad de las personas se ha establecido un perímetro de seguridad en Cumbre Vieja y el valle de Aridane en el que no está permitido pasar sin la debida autorización.
Y es lo que se ha saltado un ciudadano extranjero que se dedicaba a organizar excursiones con grupos de personas a las que llevaba a ver de cerca la erupción volcánica.
Para estas lucrativas rutas entraba en una zona restringida por diferentes caminos y senderos, incumpliendo así las normas de seguridad establecidas en esta emergencia volcánica.
La Guardia Civil ha denunciado a esta persona por infracción muy grave, cuando los agentes realizaban su patrullaje por diversos accesos de paso restringido.
Los guardias sorprendieron a cuatro excursionistas dentro de la zona donde no se puede pasar y, tras identificarlos, uno de ellos reconoció ser el organizador de este tipo de excursiones, por las que cobraba una cantidad de dinero, según informa la Guardia Civil en un comunicado.
En la denuncia, se le atribuye el incumplimiento de la Ley 17/2015 de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil, en concreto a los turistas por infracción grave a esta ley, y al organizador por infracción muy grave, las cuales se sancionan con multas de entre 30.001 y 600.000 euros.
En este servicio han participado efectivos de la Benemérita pertenecientes a diversas unidades del cuerpo, Seguridad Ciudadana, Policía Judicial y Agrupación de Reserva y Seguridad.
La erupción volcánica en La Palma ha obligado a desalojar a 7.000 personas, dura ya desde hace 83 días y ha causado daños valorados en más de 842 millones de euros, según una estimación provisional del Gobierno de Canarias. Más de 1.300 viviendas han quedado destruidas, según datos cotejados con el Catastro y 360 hectáreas de agricultura, así como cerca de 2.900 construcciones y edificaciones de todo tipo, según datos del programa de observación por satélite Copernicus.
