VICENTE PÉREZ
La Fundación Telesforo Bravo-Juan Coello ha llamado la atención sobre «el más absoluto descontrol» que sufre la costa del municipio de Arico en la llamada Punta de Abona, por la falta de civismo de ciudadanos que acampan, hacen barbacoas, dejan la playa llena de piedras, ensucian el entorno y hasta aparcan sus coches en la playa, pese a estar prohibido.
Al mismo tiempo, cuestiona la prevista construcción de hoteles de lujo en esta zona, con casi 3.000 camas turísticas, pues considera que «una actuación de esta envergadura no lo soporta el medio natural», cuando, a juicio de esta fundación, «se trata de un maravilloso ecosistema árido con zonas deterioradas que habría que que recuperar y regenerar» desde un punto de vista ecológico, de modo que se pudiern disfrutar de este paisaje sin necesidad de urbanizarlo o alterarlo más.
En cuanto al incivismo, la fundación, con sede en La Orotava, ha denunciado que con la llegada del verano «se repite la estampa de vehículos en plena arena, tiendas por todas partes y el más absoluto descontrol, como el cartel que ahora invita a acampar cuando el original sin daños lo prohíbe».
Alude este colectivo a una gran señal de madera colocada en su día por el Ministerio de Medio Ambiente donde ponía que estaba prohibido acampar, con letras que han sido borradas. Un cartel con una prohibición que no solo no se cumple, sino que algunos campistas lo utilizan para sujetar las propias tiendas de campaña, como muestran las fotos divulgadas.
La fundación asegura que» en manos de las Administraciones competentes está acabar con esta ilegalidad que daña este entorno», y añade que no quiere pensar «que este incivismo se tolera para que luego el proyecto de 3.000 camas turísticas acabe por arrasar definitivamente con esta zona de enorme valor ambienta».
«Un proyecto que contempla numerosas edificaciones, un edificio de talasoterapia y hasta una gran zona verde ¿en un lugar que no lo es?», señala la fundación que lleva el nombre de dos conocidos geólogos.
Por ello, plantea una reflexión sobre el futuro de esta costa: «¿Y si abandonamos proyectos que agudizan los efectos de los cometidos en el pasado? ¿De dónde se va a sacar el agua? ¿Cómo se van a depurar las aguas residuales? ¿Y a los futuros trabajadores habrá que «importarlos» también? Esta Isla necesita que la gente que habita en ella la valore y respete y que no se construya una cama más por que una actuación de esta envergadura no la soporta nuestro medio natural, ni nuestras infraestructuras, ni el sistema sanitario, ni nuestra propia calidad de vida.Tampoco la gente que aquí vive, condenada en muchas ocasiones a ser extranjera en su propia tierra».
En trámite un proyecto «estratégico» de 4 hoteles de lujo
El proyecto turístico al que se refiere esta fundación está declarado estratégico por el Gobierno de Canarias, por lo que su trámite administrativo avanzará con más celeridad. Se trata de una inversión que superará los 363 millones de euros promovida por la empresa Playa de Arico, de capital italiano, que prevé emplear a unas 1.600 personas, de las que 1.493 formarán parte de la plantilla de cuatro hoteles de cinco estrellas con un total de 2.985 plazas, un gran parque recreativo, un balneario para talasoterapia y un centro comercial.
El ámbito suma 1,78 millones de metros cuadrados, de los que 1,17 millones son de suelo rústico de diversas categorías (364. 573 ambiental) y uso; la mayor parte ocupada por un conjunto de construcciones que quedaron inacabadas hace 80 años, que iba a ser destinadas a leprosería, algunas con valores de patrimonio histórico, por lo que el Cabildo ha pedido su rehabilitación, pues llevan la impronta monumental del prestigioso arquitecto José Enrique Marrero Regalado.
Otros 608.239 son urbanizables (el 34% del total del sector), de los que 370.934 son edificables, para los hoteles, todo ellos en el ámbito de Los Llanos de la Punta, mientras que la parte más próxima al mar queda libre de edificaciones y sus promotores prevén replantar en el mismo lugar los tabaibales que se vean afectados por esta urbanización.
También se destinarán 4.331 metros cuadrados para un parque público y una plaza en la zona más próxima al núcleo habitado hoy en día; 14.000 metros cuadrados para equipamientos docentes, sanitarios, de seguridad ciudadana y deportivos; 11.801 para un viario y otros 4.952 para obras hidráulicas y de saneamiento, incluyendo una estación depuradora de aguas residuales
Para hacer todo esto viable la Viceconsejería de Política Territorial tiene ya avanza la suspensión de las normas subsidiarias de Arico, de modo que se ordene este sector costero mediante unas normas sustantivas de aplicación transitoria, que luego serán incorporadas al Plan General de Ordenación del municipio. La actual planificación del municipio prevé desde hace muchos años urbanizar prácticamente todo este ámbito, por lo que el Cabildo de Tenerife en el anterior mandato destacó que la nueva ordenación, tras los condicionantes puestos, reduce el impacto medioambiental del proyecto.
