VICENTE PEREZ
Los vecinos de El Rosario tienen que desplazarse hasta Santa Cruz de Tenerife, concretamente hasta la Comandancia de Ofra, para presentar una denuncia ante la Guardia Civil, lo que implica una media de 20 minutos en coche, a veces mucho más en caso de las habituales congestiones de tráfico en la TF-1 y TF5.
Así ha sido siempre, con el consiguiente perjuicio para los ciudadanos , y también para el propio desplazamiento de los guardias civiles cuando es requerida su presencia, al igual para la Policía Local, que debe llevar a los detenidos a Ofra, con la dificultad añadida que eso conlleva.
Todo esto parecía que iba a ser ya pasado, puesto que en diciembre de 2018 el Ayuntamiento de El Rosario cedió a la Benemérita un edificio, conocido como el Tricornio de Radazul Alto, construido desde 2004 pero sin uso y que el nuevo gobierno local surgido de las elecciones de 2015 decidió recuperar para cederlo como puesto de mando a la Guardia Civil, con un coste total de 80.000 euros para las arcas municipales.
Sin embargo, transcurridos cinco meses, lo que era inminente no se ha producido, por lo que vecinos de Radazul han expresado a este diario su malestar porque a día de hoy este inmueble mantiene sus puertas cerradas, y de la presencia de guardias civiles, nada.
Y ello pese a que los mandos de la Guardia Civil presentes en la Junta de Seguridad Local celebrada en enero de 2019 (y con la presencia del propio subdelegado del Gobierno, Javier Plata) informaron de la inminente apertura de esta sede una vez publicado en el boletín de la Benémerita los cambios de puesto.
Las suspicacias del alcalde
Preguntado sobre este asunto, el alcalde, Escolástico Gil, ha manifestado a PLANETA CANARIO que está igual de «sorprendido y molesto» que estos convecinos suyos, porque desde la Delegación no le dan una explicación sobre le motivo del retraso en abrir el puesto de mando. «No sé nada, no me informan de nada, por lo que lo único que puedo transmitir es mi preocupación, ya que el convenio está firmado, y en diciembre solo faltaban unas pequeñas reformas desde la calle Cortés, así como unas obras en la parte alta, donde se instalará su red de comunicaciones y oficinas, pero que no representaban ninguna dificultad ni demora», apunta el regidor municipal.
Tan extraño considera lo ocurrido que el alcalde reconoce que ya empieza a tener suspicacias: «Este es un gobierno municipal serio, que cumple su palabra y no hace ni deja de hace nada que sea de interés general para los vecinos por motivos políticos o electoralistas, y me pregunto si en la Delegación del Gobierno pudiera haber alguna mano negra que no piensa como nosotros y quiere que lo convenido no se cumpla hasta pasadas las elecciones de mayo».
Gil, de IR-Verdes, gobierna con el SSP y PSOE, aunque este partido tiene diferencias internas porque la ejecutiva local está controlada por un sector afín al que fuera anterior alcalde, Macario Benítez, y pretendía otro acuerdo, del que se desmarcaron tres ediles que apoyaron al nuevo regidor municipal, dos de los cuales han abandonado ya las filas socialistas. Esta dirección local del PSOE rosariero forma parte del sector socialista en Tenerife que apoyó a Ángel Víctor Torres en las primarias que el político grancanario ganó para ser secretario general del partido en Canarias, y ahora candidato a la presidencia del Gobierno regional en las próximas autonómicas. La Delegación del Gobierno ha estado desde junio pasado en manos del PSOE.
Sede para compartir con la Policía Local
La edificación que se ha cedido al Ministerio del Interior se ubica en el número 7 de la calle de Llano Blanco y tiene una superficie de terreno de 339 metros cuadrados, con 268 construidos. El acuerdo alcanzado con la Guardia Civil permitirá a esta fuerza de seguridad estatal utilizar esta sede 20 años, ampliables de mutuo acuerdo, hasta un máximo de 75 años, y allí tener un puesto para presentar denuncias, oficina de atención a los detenidos y calabozos. La compartirá con la Policía Local de El Rosario, que podrá usar dichos calabozos y la oficina de incidencias.
«Ya dije en su momento que esto es un tema que he llevado personalmente y que me ha ido la vida», explica el mandatario, quien recordó los avatares de esta obra, «pues solo había un solar en el Registro de la Propiedad, por lo que fue necesario hacer una segregación, registrar la edificación… y después nos pidieron la georreferencia, con lo que ha sido sinvivir».
Este diario ofreció la pasada semana también a la Delegación del Gobierno conocer su versión sobre este asunto, antes de publicar esta información, respuesta que aún no ha llegado a PLANETA CANARIO.
