Fallece de covid-19 el poeta Justo Jorge Padrón, Premio Canarias

El también ensayista y traductor grancanario falleció en Madrid a los 77 años. Es uno de los autores más reconocidos de su generación, la del 50, en España. Traducido a más de treinta idiomas, en 1977 alcanzó su primer gran reconocimiento con la publicación de 'Los círculos del infierno', galardonado con el premio Fastenrath de la Real Academia Española

Justo Jorge Padrón, en una imagen divulgada en las redes sociales por el Gobierno de Canarias.

PLANETA CANARIO

El poeta, ensayista y traductor grancanario Justo Jorge Padrón, galardonado con el Premio Canarias de Literatura y con numerosos galardones dentro y fuera de España, ha fallecido en Madrid a los 77 años a causa de la covid-19.

Su obra ha sido traducid a más de 30 idiomas, fue un exponente de la generación del 50 y logró en 1977 su primer gran reconocimiento con la publicación de Los círculos del infierno, premiado con el Fastenrath de la Real Academia Española.

Su esposa, Kleopatra Filipova informó del fallecimiento en Facebook, con un emotivo mensaje: «Se cabó. Se me fue el amor de mi vida, mi único marido, mi compañero de viaje. Despuės de 35 años, 24 horas al día juntos, el maldito COVID nos separó para siempre en el Hospital de la Paz de Madrid. Se nos truncó el futuro, se nos quedaron muchos proyectos sin acabar. Pero te prometo, mi amor, que lucharé siempre por defender tus sueños, por expandir tu gran poesía que hizo felices a tantos lectores en el mundo entero. Hasta tus últimos momentos lucharé con entusiasmo por tu valiosa obra. Tu nombre estará siempre escrito con letras de oro en el mundo de la literatura internacional. ¡Que las estrellas te acompañen y iluminen tu camino hacia la eternidad, mi amor! Me dejaste con mucha tristeza en el alma para seguir viviendo y padeciendo tu dolorosa ausencia. Te quiero. ¡Hasta siempre, mi amor! Envíame de vez en cuando un poema con todo el amor que me demostraste en vida. Tu niña macedonia que siempre te llevará en el corazón. Tu Kleo».

El poeta nació el 1 de octubre de 1943 en Las Palmas de Gran Canaria, ciudad de la que es Hijo Predilecto. En 1966 al concluir sus estudios en Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona, retornó a su ciudad natal, donde ejerció la abogacía y publicó sus primeros poemas en diversos suplementos literarios.

En 1968  José Agustín Goytisolo lo incluye en su antología Nueva poesía española. En 1974 decide decicarse por completo a la poesía. Dos años más tarde es elegido por el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Instituto de Cultura Hispánica para representar a la nueva poesía española en una gira a través de quince países de Iberoamérica.

En 1979 participa en el IV y el V Congreso Mundial de Poetas celebrado en Corea del Sur y en 1981 en San Francisco, Estados Unidos, donde es elegido presidente de la siguiente edición, celebrada en Madrid en 1982 bajo la presidencia del rey de España, y al que asistieron más de 600  poetas de 62 países.

Funda junto a Eugène Van Itterbeek los Festivales de Poesía Europea en Lovaina. Es uno de los principales introductores en el mundo hispánico de la poesía nórdica y eslava. Funda y dirige larevista plurilingüe internacional Equivalencias, que da cabida a antologías y ensayos de la poesía rusa, macedonia, polaca, checa, eslovaca, argentina, colombiana e incluso una extensa selección de la lírica china contemporánea.

Ha recibido premios nacionales e internacionales, entre los que descuellas el Premio Internacional de la Academia Sueca (1972), el Premio Boscán (1972), el Premio Fastenrath de la Real Academia Española (1976), el Premio de la Asociación de Escritores Suecos al mejor libro de poesía europea del año por su libro Los círculos del infierno en la versión sueca del gran poeta y académico sueco Artur Lundkvist, libro traducido a decenas de idiomas.

Se le otorgó el Premio International Bard concedido por The Internatioal Guild of Contemporary Bards de Melbourne, Australia (1981); La Medalla de Oro de Bruselas (1981); el Premio Internacional de Literatura de Madrás, India (1982) y  la Medalla de Oro de la Cultura China (1983).

En 1985 obtiene el Premio de la Asociación de Escritores y Artistas de España al mejor libro de poesía del año 1984 por su libro La visita del mar; el Zeus de la cultura griega, Atenas, Grecia, (1985); el Premio Europa de Literatura (1986); el Premio Internacional de Literatura de Sofía (1988), la Corona de Oro del Festival Internacional de Struga, Macedonia, (1990); el Premio Orfeo de Bulgaria (1992); el Premio de Cultura del Centenario del Diario de Las Palmas (1993), a la obra más distinguida de la Cultura Canaria del siglo XX; el Premio Blaise Cendrars del Festival Internacional de Suiza (1994); el Premio Internacional Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria (1995) por su libro Rumor de la agonía; el Premio Canarias de Literatura (1997) por el conjunto de su obra; el Premio Nichita Stanescu de Rumanía (1996); el Premio Internacional de Trieste (1999) y el Gran Premio de Poesía Leopold Sedar Senghor (2003) en Dakar, Senegal; el Premio de la 9ª Feria Internacional del Libro de Lima, Perú, 2004 y el Premio del Festival Internacional de Poesía César Vallejo (2008).

En 1977 recogió en Estocolmo el Premio Nobel de Literatura concedido al poeta Vicente Aleixandre, del que fuera su traductor al sueco con la colaboración delpPresidente del Comité Nobel, Artur Lundkvist.

Ha sido designado académico por la Academia Mallarmé de Paris (1983); por la Academia Internazionale di Pontzen, Nápoles, Italia, 1983; por la Academia Norteamericana de La Lengua Española, Nueva York, 1986; por la Academia de Arte, Ciencia y Literatura de Macedonia, Skopje, 2003; por la Academia Peruana de La Lengua, 2005, Lima, Perú.

En una entrevista publicada en 2018 en la revista Dragaria, el poeta hacía la siguiente reflexión sobre su obra: «Mi poesía es como la vida misma. Existen momentos felices de una tersa fascinación en donde el sentimiento es un dios maravillado con el pulso generoso de los días y otros, donde el dolor, el miedo y el espanto me acucian, dejándome sin aliento ni espacio. No es de extrañar que mi poesía ofrezca ambos testimonios. El poeta de amplia respiración es proteico. Sus estados son tan variados como su cambiante sentimiento. No obstante, soy un ser que en cualquier circunstancia amo profundamente la naturaleza y, por eso, tanto en la dicha como en el dolor, se escuchan en mi poesía los latidos del mar, el bosque e, igualmente, los de las noches irisadas de estrellas, para descubrir las secretas correspondencias entre los seres y las cosas, desvelando su sentido cósmico y oculto y estableciendo los puentes invisibles entre todo cuanto late, crece, respira y sueña».

 

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