PLANETA CANARIO
El Gobierno de España, de manera concertada con Portugal, suspenderá desde este martes, 22 de diciembre, las entradas en territorio español de ciudadanos procedentes del Reino Unido, salvo nacionales o residentes en nuestro país.
El Ejecutivo español adopta esta decisión tras la reunión del mecanismo de crisis de la Unión Europea, que este lunes ha analizado los efectos de la nueva cepa del Covid-19 detectada en Reino Unido. Otros países europeos han adoptado igual medida.
Para los hoteleros canarios, esta situción hace que «llueva sobre mojado», porque este cierre se ha producido cuando ya desde la semana pasado el mercado británico quedó cerrado para el Archipiélago por la exigencia del Gobierno británico de una cuarentena a los turistas de ese país que regresaran de vacaciones en Canarias, según ha declarado el gerente de la patronal Ashotel, Juan Pablo González.
A su juicio, esta noticia, siendo negativa, «no tendrá un impacto mayor que el que ya había». Hay que recordar que el turismo británico es el principal en el Archipielago.
La aparición de una variante del nuevo coronavirus en Reino Unido “requiere una mayor vigilancia genómica de manera urgente en todo el mundo”, alertó el pasado sábado en un informe el equipo responsable de vigilar la evolución del SARS-CoV-2 en el Reino Unido, el COVID-19 Genomics Consortium UK., según ha informado la agencia SINC.
Lo que ha encendido las alarmas es la rápida difusión del nuevo linaje y el hecho de que posee “un número inesperadamente alto de cambios genéticos”, muchos de ellos en la proteína que permite la entrada del virus en las células humanas.
El nuevo linaje apareció por primera vez en una muestra del condado de Kent el 20 de septiembre. Los expertos indican que se ha estado extendiendo durante las pasadas cuatro semanas por todo el país
Sin evidencias de que provoque una enfermedad más grave
Las autoridades británicas afirmaron en un comunicado el pasado viernes que “no hay evidencias que sugieran que la nueva variante provoque más mortalidad o que interfiera con vacunas y tratamientos, aunque se está trabajando de manera urgente para aclararlo”.
Reino Unido ha informado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) formalmente acerca de la peligrosidad de B.1.1.7 –también llamada VUI-202012/01, que quiere decir ‘primera variante investigada en diciembre de 2020’–. Según declaraciones del primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, recogidas en medios británicos y en la crónica de Science, la nueva variante podría aumentar la transmisibilidad del virus hasta en un 70 %.
La alerta acerca de B.1.1.7 se sustenta, además de sobre su rápida difusión, sobre el hecho de que ha mutado mucho de una tacada –en concreto, 17 mutaciones, mucho más de lo visto hasta ahora, que podrían haber aparecido en un único paciente–. En particular, según refeire la agencia SINC, tres de estas mutaciones llaman la atención porque en otras variantes han sido asociadas a más transmisibilidad o con la capacidad del virus para burlar el sistema inmunitario humano.
