VICENTE PÉREZ
Escolástico Gil suma ya diez años como alcalde del Ayuntamiento de El Rosario, una aniversario que ha querido recordar porque, según sus palabras, «ha sido una década intensa, llena de retos, aprendizajes y, sobre todo, de grandes avances que hemos juntos, gracias al apoyo y la confianza» de la ciudadanía.
Fue en 2015 cuando Gil, del partido Iniciativa por El Rosario-Verdes (IR-Verdes) logró la alcaldía por primera vez, inaugurando así una nueva etapa en la vida política de su municipio, tras 32 años en que había gobernado el socialista Macario Benítez.
Revalidaría el bastón de mando en 2019 y en 2023, en este mandato ya con mayoría absoluta.
En este periodo, IR-Verdes pasó de 5 ediles en 2015 a 9 en la actualidad.
«Han sido años sin descanso para mejorar nuestro municipio. Hemos renovado infraestructuras, ampliado servicios públicos, apostado por una gestión más cercana y transparente y hemos defendido con orgullo nuestro entorno natural, nuestra identidad y nuestra gente. Cada paso ha estado guiado por una sola idea: poner a las personas en el centro de la acción pública», asevera el regidor municipal.
Para el líder de IR-Verdes, «nada de esto habría sido posible sin el respaldo de los vecinos y las vecinas. Su apoyo, su confianza y también sus críticas constructivas han sido fundamentales para construir un municipio más justo, más sostenible y más unido·.
Gil confiesa sentirse «profundamente agradecido por la oportunidad que tengo cada día de devolver ese apoyo poniendo mi tiempo al servicio de proyectos que mejoren El Rosario.» «Lo intento hacer siempre desde el trabajo, con seriedad y rigor y exprimiendo cada hora del día para conseguir un mejor municipio», enfatiza.
Sin embargo, el mandatario municipal afirma que no celebra este aniversario «como un logro personal, sino como un camino compartido», ya que, para él, «estos diez años son fruto del esfuerzo colectivo, del compromiso de todos los que creen en ese municipio mejor que, poco a poco, estamos haciendo realidad».
Una labor de modernización y mejora de los servicios públicos en la que «aún queda mucho por hacer y lo seguiremos haciendo juntos», concluye el alcalde rosariero.
El siguiente vídeo recoge la intervención de Gil en el pleno en que tomó posesión como alcalde hace 10 años:
Su llegada en 2015 a la alcaldía había venido precedido de una etapa convulsa en el municipio, debido a varias causas judiciales, en vía contencioso-administrativa y también en la penal, que afectaban al PSOE en la etapa en que fue alcalde Macario Benítez, algunas de las cuales fueron denunciadas por IR-Verdes.
La más importante, el llamado caso Varadero, acabó en condena de inhabilitación para el anterior alcalde (posteriormente fallecido), así como para la entonces primera teniente de alcalde, Ana Lupe Mora, y la secretaria municipal.
Sin embargo, Gil anunció en su discurso de 2015, cuando tomó posesión, que venía «para un cambio tranquilo, sin revanchismo”, y, de hecho, la transición de una etapa política a la otra se desarrolló con normalidad en este municipio.
