Épico rescate de dos montañeros por la Guardia Civil en un barranco gomero de noche y con lluvia

Los agentes del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) fueron activados después de que el GES no pudiera actuar debido al mal tiempo. La misión acabó con éxito: rescataron a un hombre que había quedado suspendido en una cascada de 150 metros de altura, y una mujer, cuando practicaban rápel. Para sacarlos del barranco debieron habilitar un paso vertical de 200 metros en medio de una complicada ladera

PLANETA CANARIO

Un equipo de guardias civiles, pertenecientes al Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, protagonizó el pasado sábado un complicado rescate de dos montañeros, lleno de peligros y que les obligó a emplearse a fondo, en el barranco de El Cedro, perteneciente al municipio gomero de Hermigua.

Todo pareció confabularse para ponérselo difícil a los rescatadores: la hora, la lluvia, la niebla, el viento y el abrupto terreno, con cascada incluida. Pero la misión acabó con éxito.

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2 del Gobierno canario recibió la llamada de alerta  a las 17.48 horas, informando de que un persona que practicaba rápel (descenso en barrancos) había quedado suspendida en una cuerda bajo una cascada, unto a otras personas, y precisaba ayuda .

El helicóptero del Grupo de Emergencias y Seguridad (GES), servicio que presta para el Gobierno canario una empresa privada, se desplazó al lugar pero no fue posible su intervención debido a las condiciones meteorológicas en la zona.

Y es ahí donde empieza la arriesgada misión para los miembros del GREIM. Según informa la Guardia Civil en un comunicado, tras recibir la alerta a las 17:00 horas, este equipo se trasladó hasta la isla de La Gomera en el helicóptero de la Zona de la Guardia Civil de Canarias.

Los rescatadores de la Guardia Civil, habilitando un paso con cuerdas en el barranco. / AGENCIA NOTICIA

Tras llegar al aeropuerto gomero, los agentes del GREIM fueron trasladados en un vehículo hasta la zona más cercana posible del barranco para acceder con vehículo. Este accidente natural cuenta con  un rappel de 150 metros de longitud encadenado en tres partes. Una de las personas rescatadas, un varón de 48 años de edad, había quedado suspendido sobre una cascada a 70 metros de altitud y la otra persona, una mujer de 50 años de edad, estaba al final del  descenso, a 70 metros más debajo de la primera.

Tras preparar los guardias civiles todo el equipamiento que conlleva un rescate de este nivel de máxima peligrosidad, teniendo en cuenta además la oscuridad, así como las inclemencias del tiempo, fuertes vientos y lluvia, a las 20:00 horas aproximadamente, los agentes comenzaron a bajar el citado barranco, el cual tiene primero un  descenso de 20 metros, que luego da acceso a la caída principal que tiene los 150 metros de longitud.

Al llegar a la pared vertical de ese  punto, consiguieron divisar a los accidentados, con grandes dificultades pero con la ayuda de diversas linternas, ya que había oscuridad total, así como viento y lluvia, al hombre suspendido  sobre una cascada a unos 70 metros por debajo de donde estaban los agentes.

Agencia Noticia

A partir de ese momento, un agente comenzó a rapelar el barranco, hasta que llega a la altura del hombre, no sin grandes dificultades, ya que una piedra había golpeado su brazo mientras descendía. El montañero se encontraba con síntomas de hipotermia y con las fuerzas muy debilitadas, y al percatarse de la presencia del rescatador, entró en un estado de pánico que le imposibilitó colaborar para que pudiera ser auxiliado.

Se decidió entonces que bajara otro agente del GREIM para ayudarlo, y entre los dos hicieron la maniobra de rescate para descender, cortando los cabos de anclaje para poder liberar al hombre del bloqueo y conseguir pasarlo al sistema de descensos que los agentes tenían preparados para él.

Una vez llevado a cabo este paso, un agente descendió junto al hombre los 70 metros que quedaban hasta el final de la pared de rápel principal, donde se encontraba la mujer.

Agencia Noticia

Posteriormente, descendió el segundo agente y una vez allí los cuatro, comprobaron que la mujer se encontraba con frio e hipotermia leve pero en buen estado general, por lo que tras prestarle el auxilio necesario a ambas personas, los rescatadores valoraron nuevamente la situación, ya que aún les quedaba un descenso de 20 metros aproximadamente para llegar al final del barranco y caminar el sendero que llegaba a una presa con acceso a vehículos todo terreno.

En ese momento, un tercer agente descendió las paredes del barranco y se sumó al operativo.

Sin embargo, y debido al mal tiempo, así como la total oscuridad unida a la abundante vegetación, y al no poder encontrar con seguridad la cabecera del siguiente descenso, los agentes del GREIM optaron por salir por un lateral haciendo una trepa e instalando cuerdas en los árboles para dar seguridad a los rescatados, debido a las pocas fuerzas que tenían ambas personas, trepando de árbol en árbol durante al menos 200 metros, hasta que encontraron un sendero que finalmente les llevó a un lugar donde podían acceder los vehículos para que ambas personas fueran auxiliadas y trasladadas a un centro médico.

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