VICENTE PÉREZ
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha dictado una sentencia en la que da la razón del Ayuntamiento de El Rosario al reclamar a la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias el pago de una subvención de 3,1 millones, de los que 2,1 millones se incluyeron en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma en 2023, más un millón añadido en ese mismo ejercicio económico con una ampliación de crédito.
La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de Santa Cruz de Tenerife ha estimado íntegramente el recurso municipal interpuesto en marzo de 2024 y ordena al Gobierno canario al abono de esa cantidad para el proyecto de remodelación de la plaza del Ayuntamiento y la plaza del Bosque de Adelantado, más los correspondientes intereses legales devengados desde el 8 de septiembre de 2023.
La sentencia del TSJC concluye que “la administración autonómica ha violado flagrantemente su obligación legal de dictar y notificar resolución expresa”, ya que el alcalde, Escolástico Gil, requirió formalmente que se cumpliera el compromiso plasmado en los presupuestos autonómicos y no recibió respuesta.
La sentencia constata que la búsqueda de financiación externa por el Ayuntamiento para reformar la plaza principal de La Esperanza e integrar el Bosque del Adelantado en la trama urbana encontró “un manifiesto interés” de la Consejería de Transición Ecológica, “que se concretaría en los presupuestos autonómicos para el 2023”.
Sin embargo, según relata el fallo del TSJC, la conducta posterior de la Consejería fue «claramente contraria, pues no solamente no ejecuta un mandato legal, algo sorpresivo e inédito, sino que además contesta a la demanda pretendiendo buscar amparo legal a su infracción, tan patente y manifiesta».
El tribunal es contundente al afirmar que “si la Ley ha establecido que el pago es a cargo de una determinada Consejería, ésta queda inmediatamente apoderada directamente por la ley y esto la deja solo con dos opciones: o ejecuta el mandato legal o prevarica por omisión”.
Los Presupuestos del Gobierno canario para 2023 consignaron 2,1 millones, crédito que se amplió un millón de euros más por acuerdo del Consejo de Gobierno a propuesta de Transición Ecológica adoptado el 6 de julio de ese año.
El 8 de septiembre el alcalde de El Rosario solicitó al consejero de Transición Ecológica y Energía que se dictara la resolución de concesión de subvención. Pero el Ayuntamiento nunca recibió resolución expresa, lo cual es motivo de reprobación por parte del TSJC.
En la sentencia, los magistrados del máximo tribunal canario sostienen que «las esperanzas» por parte del Ayuntamiento para recibir esa subvención «son legítimas», y más cuando «se plasma en una norma de rango legal».
EL PROYECTO PREVISTO CON ESTA SUBVENCIÓN
El proyecto para el que el Ayuntamiento pidió la subvención supone una importante transformación urbanística en el centro de La Esperanza, cuyos ejes principales son la peatonalización de la calle El Calvario y de un conjunto de calles transversales y, lo más importante, la integración del famoso bosque de laurisilva del Adelantado en la trama urbana.
Para ello, se prevé la demolición de un antiguo edificio municipal ubicado en la Plaza del Ayuntamiento, cuyo volumen y altura impide la visión de ese casi legendario bosque, y la construcción de una nueva edificación de solo una altura sobre cota de la calle El Calvario.
Además, las obras previstas incluyen la peatonalización del entorno, «con lo que la accesibilidad del peatón a un bosque milenario en pleno centro de la capital del municipio de El Rosario y la incorporación al centro urbano de ese espacio natural, tiene un valor único desde el punto de vista urbanístico, ambiental y natural», como se destaca en la sentencia.
El TSJC le dedica un extenso párrafo de su resolución a exponer la importancia histórica y natural del Bosque del Adelantado. Así, subraya que «tiene su origen en la vegetación relíctica de la época del Terciario, hace 20 millones de años, cuando el clima del planeta poseía unas características más térmicas y lluviosas», supervivencia que ha sido posible gracias a las nieblas de los vientos alisios.
Invocando un informe del Cabildo tinerfeño, la Sala destaca: «Debemos proteger este bosque de nieblas, de la intervención humana, consigamos que se encuentre libre de especies invasoras que con la tendencia del aumento de temperaturas por el cambio climático pueden proliferar y desplazar a las especies nativas”.
