VICENTE PÉREZ
El Ayuntamiento de El Rosario ha tenido que activar el Plan de Emergencias y Protección Civil por desabastecimiento en el suministro de agua potable, derivado de las afecciones que el incendio forestal continúa provocando en los canales de Aguamansa y de Río-Portezuelo, así como del agua que se necesitan los equipos que luchan contra el fuego desde hace 8 días.
El Ayuntamiento de El Rosario ha habilitado dos puntos de recogida de agua potable para paliar este problema en La Esperanza y de Llano del Moro. Darán agua de 17:00 a 1:00 horas. Durante la noche se volverá a cargar la red hidráulica. Estas tomas se localizan en las plazas de Adelantado (La Esperanza) y Gabriel Cruz (Llano del Moro). El gobierno municipal ha reiterado la la necesidad de hacer un uso limitado del agua hasta que se resuelva la actual situación de emergencia.
El Rosario está siendo muy mal parado en esta emergencia. Al monte quemado, la evacuación de miles de vecinos -la mayoría ya han podido regresar-, incluyendo todo su centro administrativo, La Esperanza, ahora se le unen los problemas en los canales, que han dejado al municipio sin suministro para los vecinos y para los reclusos de la prisión Tenerife II, a la que abastece de agua el Ayuntamiento.
En realidad la cárcel es una infraestructura estatal cuyo ámbito es además provincial, por lo que el Ayuntamiento ha tocado a las puertas de la Administración del Estado.. Ni el canal de Aguamansa, que pasa por Montaña Aire, ni el canal del sur, que llega por Río Portezuelo, permiten abastecerse a El Rosario.»Tenemos la población con cortes de agua porque no ha llegado agua y, además, tenemos que dar agua a la prisión de Tenerife II», afirma Escolástico Gil, alcalde rosariero.
De abril a mayo la prisión consumió más de ocho millones de litros de agua y de los depósitos municipales se han utilizado 1’6 millones de litros para apagar el incendio.
El regidor municipal, líder de IR-Verdes, denuncia que advirtió desde hace tiempo en reiteradas ocasiones de la necesidad de una inversión estatal para resolver este problema con la prisión: «Llevo reclamando al Estado desde que soy alcalde y desde antes que hicieran una obra para una infraestructura crítica como es la prisión: que pudiera unir el depósito de La Cañada y el de La Parra con la prisión por si había una emergencia como este incendio forestal».
Así que Gil se muestra rotundo en rechazar la responsabilidad de esta falta de suministro con la cárcel, porque, según enfatiza, «la solución es que el Gobierno del Estado haga la obra que llevamos tiempo reclamando, para que la prisión reciba agua directamente». Asegura que se ha reunido con la Delegación del Gobierno, con los responsables de la cárcel, que ha enviado documentación al Ministerio del interior…: «¿Y qué han hecho? Nada, nos han abandonado», se queja.
El diputado del Común en Canarias, Rafael Yanes, ha abierto una actuación de oficio después de que recibiera una queja porque la cárcel «no tiene una infraestructura de emergencia para el suministro de agua». Yanes indicó en un comunicado que se ha puesto en contacto «personalmente» con el Defensor del Pueblo para que «actúe de manera inmediata ante el Ministerio de Interior», al considerar que es «inadmisible la situación que están pasando estas personas» reclusas.
EL Ayuntamiento propuso en su día al estado una obra de 2,7 millones de euros de presupuesto y un año de ejecución, y con la que se acabarían los problemas de suministro de la cárcel. La única conducción que abastece la red municipal es el agua del Pozo de La Cañada. De haberse ejecutado esta obra, la prisión se podría abastecer también desde el depósito de La Parra, cuya agua procede del canal Río-Portezuelo, según ha recordado El DIA.
