VICENTE PÉREZ
El Ayuntamiento de El Rosario ha rendido homenaje al artesano esperancero Vito Modesto, quien confeccionó la manta esperancera entregada como obsequio al papa León XIV durante su reciente visita a Tenerife.
El alcalde, Escolástico Gil, recibió al artesano en el Consistorio para agradecerle personalmente el trabajo realizado y poner en valor una pieza que representa una de las señas de identidad más reconocibles del municipio.
Vito Modesto es incansable guardián de la tradición y artífice de la confección de esta pieza textil, símbolo de La Esperanza y de Canarias, durante más de cuarenta años.
Durante el encuentro, el alcalde destacó la calidad artesanal y el valor cultural de una creación que ha llevado un elemento patrimonial del municipio hasta el Vaticano.
“Para El Rosario es un enorme orgullo que una manta esperancera haya llegado a manos del santo padre, además, confeccionada por las manos, el talento y la dedicación de un artesano de La Esperanza como Vito Modesto, que ha sabido mantener viva una tradición que forma parte de nuestra identidad colectiva”, señaló Escolástico Gil.
El regidor recordó asimismo que el Ayuntamiento trasladó en su momento al Obispado su deseo de hacer llegar al papa un regalo representativo del Municipio, proponiendo precisamente una manta esperancera como símbolo de la historia, la cultura y las tradiciones locales.
“El tiempo ha demostrado que la manta esperancera era, efectivamente, el mejor símbolo posible para representar el abrigo y la solidaridad de Canarias ante el santo padre. Por eso creemos que era de justicia reconocer a la persona que la confeccionó y agradecerle que haya contribuido a proyectar nuestra seña de identidad”, afirmó.
Por su parte, Vito Modesto agradeció el gesto del Consistorio y destacó la satisfacción personal y profesional que supuso participar en una iniciativa que permitió que la manta esperancera, “emblema de nuestro pueblo”, estuviese presente en un acontecimiento histórico y, detrás de ella, el trabajo de un vecino de La Esperanza.
Aunque el Ayuntamiento no pudo hacer entrega de la manta esperancera al papa, y si lo hicieran otra institución, el alcalde publicó en redes sociales unos días antes de la llegada del pontífice un vídeo hecho con Inteligencia Artificial en el que, al menos en la realidad virtual, el municipio le regaló al papa esta prenda típica.
En este audiovisual la manta esperancera se convierte en un símbolo de acogida, solidaridad y fe. El cortometraje narra cómo Gil lleva el regalo hasta el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde la multitud esperaba al papa para la misa del 12 de junio lleva en volandas el paquete con el regalo y este cae al mar y es encontrada por un niño africano que viaja en un cayuco rumbo a Canarias.
Tras el rescate de la embarcación y la llegada del menor al puerto de La Restinga, el niño utiliza la manta para protegerse del frío, se integra en la sociedad canaria y finalmente la devuelve para que sea entregada simbólicamente al pontífice. Con este relato, el vídeo presenta la manta esperancera como un emblema de protección, hospitalidad e integración, en sintonía con el mensaje de solidaridad hacia las personas migrantes que el papa quería transmitir durante su visita a Canarias.
