PLANETA CANARIO
Treinta familias que fueron evacuadas por la erupción volcánica en La Palma pueden regresar a sus casas. El resto, hasta llegare a unas 7.000 personas, deben continuar evacuadas, en unos casos por la desaparición de sus viviendas (más de 1.300 han sido destruidas por las coladas de lava) y el resto de casos, sobre todo por el riesgo que suponen los gases que emanan de las bocas del volcán y de las propias coladas.
El Comité Director del Plan de Emergencias Volcánicas (PEVOLCA) ha decidido permitir el retorno a su hogar de las personas que fueron desalojadas en la calle Nicolás Brito Pais y en el núcleo de Las Martelas de Abajo, debido a que las coladas que amenazaron la zona más al norte del valle de Aridane, incluyendo La Laguna, se encuentran en estos momentos paradas y no reciben alimentación para que sigan avanzando.
Pero el criterio definitivo que ha permitido el retorno de estas personas a su hogar es que los gases ya no representan un problema en sus inmediaciones. El director técnico del PEVOLCA, Miguel Ángel Morcuende, explicó en rueda de prensa este jueves 9 de diciembre, día 81 de la erupción, que el órgano que dirige «está constantemente mirando la posibilidad de que algunos vecinos más puedan volver a sus casas, pero los que más nos preocupa son los gases, aunque también el riesgo de que alguna colada pueda interceptar esas áreas».
Por lo que respecta a las coladas, la portavoz del Comité Científico, María José Blanco (IGN), explicó que cel foco efusivo situado en el oeste del cono principal la lava sigue discurriendo por un tubo volcánico, con varios jameos, del que parten dos ríos de roca fundida que se desplazan hacia el oeste sobre coladas anteriores. La más activa, que confluyó sobre la colada que surgió al oeste de la montaña del Cogote, en Las Manchas (actualmente inactiva), sigue sobre esta última, precipitándose sobre la Isla baja en la zona de Las Hoyas (municipio de Tazacorte).
Se encuentran también activos varios centros de emisión en la zona suroriental del cono principal, con pulsos esporádicos de actividad estromboliana y emisión de cenizas.
Las grietas y fracturas en la parte superior del cono secundario han ido modificando la morfología de ese cono, produciendo pequeños desprendimientos hacia su interior y cráteres adyacentes.
La altura de la nube de dispersión medida este jueves ha sido de 1.700 m y se dispone hacia el suroeste. Predomina el viento del noreste desde niveles bajos hasta niveles medios de la troposfera (desde superficie hasta unos 4.000 metros de altitud). Se prevé que el penacho de cenizas y dióxido de azufre (SO2) se oriente hacia el suroeste desde el foco eruptivo. La disposición esperada de la nube de cenizas supone un escenario favorable para la operatividad aeronáutica.
Se espera viento del noreste con rachas muy fuertes que pueden alcanzar y superar localmente los 70 km/h. Se han emitido avisos nivel amarillo por racha máxima y por fenómenos costeros . A últimas horas de este viernes hay probabilidad de calima que puede incrementar los valores de partículas menores de 10 micras (PM10) debido a la contribución del polvo desértico.
La sismicidad a profundidades intermedias, sigue baja en las últimas 24 h, localizándose en las mismas zonas. El número de sismos a profundidades superiores a 20 km sigue en valores bajos. La magnitud máxima ha sido 3,6 mbLg de un evento registrado ayer, a las 12:09, a profundidad de 37 km. El nivel del tremor se encuentra en valores bajos con poca variabilidad. El nivel de sismicidad actual sigue indicando que es posible que se produzcan más sismos sentidos, pudiendo alcanzarse intensidades V-VI (en la escala de intensidad EMS) y originar pequeños derrumbes en zonas de pendiente.
Respecto a deformaciones, no hay tendencia definida en las estaciones cercanas al centro eruptivo y estabilidad en el resto de la red.
La emisión de dióxido de azufre (SO2), asociada al penacho volcánico del actual proceso eruptivo en marcha (emanaciones visibles de gases volcánicos), registrada mediante el uso de sensores ópticos remotos tipo miniDOAS en posición móvil marítima durante el miércoles fue alta.
En el caso de las emanaciones no visibles de gases volcánicos, la emisión difusa de dióxido de carbono (CO2), asociada a los 220 km2 del sistema volcánico de Cumbre Vieja, continúa reflejando una emisión superior al valor promedio de los niveles de fondo (B) y durante el día miércoles esta emisión difusa fue 5,6 veces el promedio de los niveles de fondo (5,6xB).
Estas emanaciones difusas no representan un peligro para las personas, salvo que se formen acumulaciones de CO2 en depresiones mal ventiladas, que desplacen el oxígeno del aire y se generen ambientes anóxicos. En la estación de Los Llanos de Aridane (LP10) se continúa registrando una ligera fracción magmática-hidrotermal en el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera del suelo, mientras que esta es prácticamente nula en la estación de Fuencaliente (LP08).
Vídeo de la erupción desde Tacande a las 10.00 hora canaria / Video of the eruption from Tacande at 10.00 am Canarian time pic.twitter.com/WcVTrn9SlU
— INVOLCAN (@involcan) December 9, 2021
En cuanto a la calidad del aire, y como medida de precaución, en la zona de Los Llanos de Aridane, Tazacorte, El Paso, Tijarafe, Puntagorda, para grupos de riesgo y población sensible el Comité Científico recomienda reducir las actividades enérgicas y/o prolongadas en el exterior. Para población general se pueden realizar sus actividades al aire libre de manera normal. Sin embargo, vigile la aparición de síntomas como tos, irritación de garganta, falta de aire, fatiga excesiva o palpitaciones.
