VICENTE PÉREZ
El incendio en Gran Canaria continúa sin poder ser controlado en lo que es este lunes la cabeza del fuego, en Tejeda con dirección a La Aldea, donde existe riesgo de camine hacia el mayor pinar de la Isla, Tamadaba, por lo que es en esta zona donde se concentran los esfuerzos.
Ya son 1.500 las hectáreas forestales quemadas desde que el sábado se desatara el incendio presuntamente por unas chispas causadas por un vecino de 55 años, ya detenido y a disposición judicial, que soldaba una puerta de hierro en un camino de Gáldar.
El pueblo de Tejeda al completo y algunos barrios de Artenara fueron evacuados durante la madrugada del domingo al lunes debido al avance y reactivación de las llamas por los vientos, que han superado los 70 kilómetros por hora, y que se mantendrán intensos durante la jornada de hoy. Hay viviendas afectadas por el incendio en Tejeda, aunque aún no hay una evaluación oficial de daños.
Los vecinos no podrán regresar a sus casas hasta que puedan estar seguros, según confirmó el presidente del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, en una rueda de prensa ofrecida en la mañana de este lunes junto al presidente del Cabildo grancanario, Antonio Morales; cargos públicos y técnicos de ambos organismos, y alcaldes de los municipios afectados. El temor es que los vientos y un cambio de dirección por factores orográficos pueda dirigir las llamas barranco arriba hacia el pueblo.
En total, están trabajando en el operativo contra el fuego entre 500 y 600 personas en distintos turnos. Como medios aéreos se cuenta con 11 helicópteros, un avión y un hidroavión, pero este último, llegado el domingo por la tarde desde la Península y del Ejército del AIre, sufre este lunes una avería en el sistema eléctrico y no ha podido actuar en la zona del siniestro, por lo que otro hidroavión está en camino desde Málaga.
En concreto, el flanco más preocupante del siniestro discurre desde el pueblo de Tejeda hacia el Rincón y baja por el barranco en dirección a La Aldea de San Nicolás, y ha tocado el roque Bentayga, extendiéndose hacia Artenara. Aunque durante la mañana el humo no era muy espeso ni esta cabeza del incendio avanzaba «de manera agresiva», la preocupación es que se pudiera agravar por la insolación y las brisas locales, aunque se va a intentar mojar el terreno en la zona, según el diagnóstico.
La previsión del Gobierno canario, según apuntó Torres, es que se pueda controlar este frente a lo largo de la jornada del lunes, pero el problema es «que estamos peleando contra el viento», a pesar de que las temperaturas no sean especialmente altas. El presidente autonómico lamentó «la imprudencia humana» que ha ocasionado esta catástrofe ambiental.
Controlar el incendio es clave hoy porque se avecina «una ola de calor en próximos días, lo cual es una mala noticia», según advirtió el presidente del Gobierno canario. De momento, la Aemet pronostica que las temperaturas subirán el miércoles y el jueves, de forma más acusada en el interior de las islas.
Continúan tres carreteras cortadas, la GC-21entre los puntos kilométricos (pk) 33+700 cruce de Los Garajes y39+900 final de la GC-21 (Artenara); la GC-150 (de pk 5+500 Cruz de Tejeda a 12+700 Pinos de Galdar) y la GC-210 (de pk 0+000 al 6+000 Tejeda-Artenara).
Están estabilizados otros flancos del incendio: la cola, en Artenara y Gáldar, hacia el Juncalillo; y otro hacia Los Moriscos. Pero el temor es la reactivación de focos ya estables debido a las rachas de viento, incluso en lugares donde se remojó el suelo, pero que pierde su humedad por la insolación.
Pero lo que más preocupa este lunes es el frente que sigue una dirección al pinar de Tamadaba, y que se reactivó de forma importante la noche anterior. Se ha podido contener gracias al trabajo de unidades especializadas, donde incluso se han hecho contrafuegos, por lo que se han quemado hectáreas de forma deliberada. Eso ha permitido frenar su avance, aunque el viento que se puede registrar en las próximas horas mantiene un riesgo alto de que se pueda agravar este frente.
El trabajo con fuegos de descenso son muy peligrosos, por el riesgo de que el personal contraincendios quede atrapado, pero se va a intentar coordinar esta labor con los medios aéreos que humedezcan el suelo.
La prioridad será actuar en el perímetro de 23 kilómetros que abarca la zona quemada, aunque se protegerán viviendas si se reactivan algunos focos en el interior de esa zona.
El operativo terrestre del incendio está conformado por personal del Cabildo de Gran Canaria, Grupo de Emergencias y Salvamento (GES), la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) de La Palma, los Equipos de Intervención y Refuerzo contra Incendios Forestales (EIRIF) de La Palma, La Gomera y el Hierro, Consorcio de Emergencias de Gran Canaria, Unidad Militar de Emergencias (UME), Servicio de Urgencias Canario (SUC), Cruz Roja, Protección Civil de los municipios de Ingenio, San Bartolomé de Tirajana, Santa Brígida, Santa Lucía, Teror, Valleseco, San Mateo, Valsequillo, Moya, Mogán y Las Palmas de Gran Canaria, las Policías Locales de Tejeda, Gáldar y Artenara, Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC), Guardia Civil y Emergencias Fuerteventura.
