El historiador Álvaro Santana denuncia el derribo de casas «valiosas» en La Laguna y pide suspender el plan del casco

El ahora profesor de Sociología en el Whitman College de EE.UU. arremete contra la demolición de una vivienda en la calle Manuel de Ossuna. Asegura que la ciudad Patrimonio de la Humanidad vive bajo "la dictadura del plan de Cerrillos" que dejó sin protección legal más de cien inmuebles a su juicio con valores patrimoniales

La casa en la calle de Manuel Ossuna, durante la demolición.

PLANETA CANARIO

El historiador lagunero Álvaro Santana Acuña ha pedido públicamente la «suspensión inmediata del Plan Especial de Protección (PEP) que desde 2004 usa el Ayuntamiento de La Laguna para gestionar el centro histórico, Patrimonio de la Humanidad», a raíz de un nuevo derribo de una vivienda que a su juicio debió estar catalogada y no permitirse su completo derribo.

El ahora profesor de Sociología en Whitman College se ha mostrado muy crítico con esta plan especial de protección,  «creado por la compañía de la arquitecta María Luisa Cerrillos, que gestionó el centro histórico durante diez años», empresa que dejó de gestionar este casco antiguo en 2014.

La vivienda derribada, en color verde, con patio interior.

 

Para el historiador, la actual planificación, en cuanto a la catalogación de inmuebles, está teniendo “consecuencias catastróficas” para el patrimonio lagunero, pues la semana pasada se demolió un «valioso» edificio del siglo XIX en la calle de Manuel de Ossuna.

La Gerencia de Urbanismo, según refiere este historiador,  justificó la demolición porque la casa se encontraba en mal estado. Pero Santana Acuña recuerda que en el centro son varios los edificios históricos que han estado en ruinas y que fueron apuntalados para luego ser restaurados: «La propia fachada trasera de la Gerencia de Urbanismo en la calle de Bencomo estuvo apuntalada durante años hasta que se restauró todo el edificio. No se demolió”.

Casa demolida, como aparecía en foto siglo XIX.

Este estudioso y defensor del patrimonio histórico no se explica por qué no se apuntaló la casa de la calle de Ossuna. “Creo que quien gobierna realmente en La Laguna en materia de patrimonio es el PEP de Cerrillos y no la nueva corporación municipal”, enfatiza.

El historiador reconoce que el derribo de este inmueble es “legal” porque ese plan eliminó más de cien casas del catálogo de edificios históricos protegidos por la Unesco. Además, ese PEP, según señala Santana Acuña, rebajó los niveles de protección de decenas de edificios.

 

La casa, en la calle de Manuel Ossuna, antes de la demolición.

Por eso, la casa de la calle de Manuel Ossuna no estaba protegida, “a pesar de que el Cabildo era favorable a su catalogación por su valor histórico,” puntualiza.

“Al haberse rebajado el nivel de protección de muchas casas en el centro histórico, esta calle se ha convertido en una de las zonas de mayor especulación inmobiliaria”, porque en esa zona se pueden construir edificios de gran altura y profundidad, “como si se tratase de gigantescas naves industriales”, lamenta el sociólogo, exprofesor de la prestigiosa Universidad de Harvard.

Ubicación, a la izquierda, de la casa demolida en foto antigua y actual. Autor: Alejandro Carracedo Hernández

«El planeamiento actual permite la construcción de múltiple pisos y sótanos, algo que estaba prohibido en el PEP anterior a 2004», insiste, y expresa, con vehemencia, que “ahora mismo es como si el patrimonio lagunero viviese en democracia pero a la vez se gobernase con las leyes de una dictadura que supuestamente acabó en 2014 con la marcha de Cerrillos”.

Aboga este  historiador por que se tramite y apruebe un nuevo Plan Especial de Protección «consensuado con la participación de la ciudadanía y los expertos», y que, mientras se tramite este nuevo planeamiento, sugiera que el Ayuntamiento «haga enmiendas al actual». Pone como ejemplo las casas terreras,  cuya protección (con la oportuna catalogación) lleva pidiendo «desde hace más de diez años». Finalmente, se aprobaron enmiendas al PEP para conservar tres de estas casas en la calle de Candilas. «Pero aún queda mucho por hacer”, concluye.

Casa derribada en 2017 en la calle de Nava y Grimón.

Otros derribos en años anteriores  dentro del casco histórico lagunero también han sido polémicos, como el de una vivienda de tres plantas en la calle de Nava y Grimón, sobre la que el Servicio de Patrimonio HIstórico afirmó que, aunque el proyecto de demolición era conforme al catálogo aprobado en su día con el Plan Especial de Protección, suponia la demolición de un inmueble que contaba con «indudables» valores patrimoniales, por lo que, «desde el punto de vista técnico de la protección y la conservación del patrimonio histórico, debería procederse a su catalogación», identificando los elementos a proteger y «evitando una intervención que afecta a los valores que motivaron la declaración del Conjunto Histórico de La Laguna». Hoy en ese solar se construye una nueva edificación con diseño contemporáneo.

Salir de la versión móvil