PLANETA CANARIO
El desprendimiento sobre la principal carretera del Norte de Tenerife, la TF-5, que ha tenido que ser cortada en la mañana de este miércoles 6 de mayo a la altura de Los Realejos, ha causado daños a al menos 4 vehículos. Horas después del derrumbe, sigue cerrado por precaución el carril en sentido a Santa Cruz, y la Guardia Civil da paso alternativo a los coches en ambos sentidos, según ha informado Canarias Radio La Autonómica.
Las rocas han caído sobre la calzada desde los acantilados por los que atraviesa esta vía. El tramo quedó durante un tiempo cerrado en ambos sentidos desde acceso a la playa de El Socorro y las proximidades de la gasolinera El Mirador. El tráfico llegó a ser desviado por la carretera TF-342, que conecta el valle de La Orotava con la comarca de Icod a través de las medianías, por Icod el Alto y el casco de La Guancha.
Operarios del Área de Carreteras del Cabildo de Tenerife han retirado los escombros que había sobre la calzada.
El vicepresidente del Cabildo y consejero insular de Carreteras, Enrique Arriaga, ha señalado en COPE Canarias que los desprendimientos se han producido por las «lluvias intensas» de días atrás, unido al «mucho calor» de este martes.
La TF-5 discurre por los acantilados de Tigaiga-Campeche y Ruiz, un impresionante espacio natural con la categoría de Paisaje Protegido y una superficie de 691 hectáreas repartidas entre los municipios de Los Realejos y San Juan de la Rambla, con altitudes que van desde el nivel mar hasta los 1.300 metros.
Los derrumbes se han sucedido cada cierto tiempo en esta vía, que en su día fue ampliada y se adoptaron medidas de seguridad, como falsos túneles y muros de protección frente a posibles desprendimientos.
Sin embargo, al producirse colas debido su importancia para los desplazamientos entre las comarcas de Icod y La Isla Baja y el resto del norte y área metropolitana, el Gobierno de Canarias planteó en su momento la construcción de otros dos carriles mediante un viaducto en el lado que da al mar, trazado que resultó polémico por su impacto ambiental y quedó sobre la mesa. La opción que se baraja para retomar esta obra es un gran túnel entre Los Realejos y San Juan de la Rambla.
