PLANETA CANARIO
El volcán de La Palma lleva parado desde el pasado lunes a las 21 horas. Si todo sigue así, antes de finales de mes, el día 26, el Comité Científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA), dará por finalizada la erupción volcánica. El día después será duro, no solo porque aún quedarán los gases y el problema de la ceniza, sino por el rastro de destrucción que deja este fenómeno geológico.
Las últimas cifras de daños materiales se han conocido este jueves, 16 de diciembre, y son espeluznantes, en un espacio de unas 1.200 hectáreas cubiertas de lava.
En el el Catastro figuran unas 1.676 edificaciones destruidas, de las que 1.345 son de uso residencial, 180 de uso agrícola, 75 industrial, 44 de hostelería, 16 de uso público y 16 de otros usos.
La cantidad es mucho mayor, casi el doble, según el programa europeo de observación por satélite Copernicus, que estima en aproximadamente unas 3.126 las construcciones afectadas, de las cuales 2.988 destruidas en su totalidad y 138 parcialmente.
En cuanto a la superficie de cultivos cubierta por la lava, se calculan en unas 369,95 hectáreas. Más de la mitad, 228,58 hectáreas son plataneras; 68 viñas y 27,43 fincas de aguacates.
A estas cifras hay que añadir la superficie aislada por las coladas, que se ha estimado en unas 72,7 hectáreas de plataneras y 2,26 de viñas.
Sobre los daños de infraestructuras viarias, se calcula en más de 73 kilómetros las vías afectadas, de las cuales casi 11 son insulares y el resto calles, travesías y otros viarios.
El número de albergados en hoteles asciende a 554 personas. Del total, 388 se hospedan en Fuencaliente, 73 en Los Llanos de Aridane y 93 en Breña Baja, gestionados por Cruz Roja y los servicios municipales. Además, hay 43 personas dependientes atendidas en centros sociosanitarios del Cabildo palmero.
