PLANETA CANARIO
El Comité Científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA) ha concluido este lunes, 6 de diciembre, que las grietas y fracturas aparecidas en el volcán de Cumbre Vieja no entrañan por ahora ningún riesgo para el conjunto del enorme edificio volcánico que se ha formado por esta erupción.
El agrietamiento se limita al cono secundario que se forma en el sector nororiental de esta nueva montaña en el valle de Aridane, del que salieron las últimas coladas hacia el noreste.
El diagnóstico, a día de hoy es que «estas grietas podrían evolucionar y producir desprendimientos y colapsos hacia el interior de dicho cráter, dirigido hacia el noreste, con un efecto bastante local».
«No parecen comprometer por el momento la estabilidad del edificio al afectar solo a la parte superior del último centro de emisión, que actualmente tiene algunos pulsos esporádicos de actividad estromboliana y emisión de cenizas», expone este equipo científico en el informe sobre la evolución de la erupción emitido este lunes.
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En el mismo sentido, el experto del Instituto Vulcanológico de Canarias (INVOLCAN ) David Calvo ha manifestado al programa de la Televisión Canarias Buenas Tardes Canarias que «se trata de grietas que aparecen de forma habitual en este tipo de volcanes, sobre materiales poco consolidados y ahora hay que seguirlas de cerca para ver si siguen abriendo y provocar una ruptura de la parte alta del cono» secundario.
Insistió en que «no hablamos de toda la estructura del volcán, y de momento hay que mantener la calma y seguir vigilando de cerca estas grietas». Añadió que «es difícil saber cómo serían los posibles derrumbes, si pequeños o en un solo episodio, pero también se puede quedar así».
Fue el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) el que primero informó públicamente de que se «había detectado la aparición de grietas de gran apertura» en el volcán, y mostró una foto bastante clarificadora, pero sin aportar más información sobre la orientación de estas fisuras y las posibles consecuencias.
El volcán ha experimentado constantes cambios de forma en los 78 días de erupción, debido a desprendimientos debido a la inestabilidad por su rápida construcción con piroclastos arrojados por las bocas eruptivas, así como por la presión que ejerce el magma y la desgasificación. Los efectos más perniciosos de esos derrumbes hasta ahora ha sido el cambio de orientación de los ríos de lava.
En las imágenes divulgadas por la productora audiovisual I LOVE THE WORLD en Facebook se observa el agrietamiento de un lateral del cono secundario situado al noreste del edificio volcánico:
