PLANETA CANARIO
El Ayuntamiento de Güímar ha rechazado convocar un pleno extraordinario solicitado el PP para debatir sobre las controvertidas obras de la estación depuradora de aguas residuales en Golete, que se encuentran paralizadas para modificar el proyecto inicial, con sobrecoste sobre el que piden explicaciones los populares y con protestas vecinales por la cercanía de los trabajos -y las futuras instalaciones- a las viviendas.
Así lo ha informado el Partido Popular (PP) en un comunicado, en el que expresa su «enérgica» protesta por la negativa «injustificada» a este pleno, que debía haberse celebrado este 29 de diciembre.
La portavoz del PP, Carmen Luisa Castro, se queja de «boicot» a este debate público con la «excusa, por parte del gobierno local» (formado por CC, PSOE y Unidas sí Podemos) «de que la solicitud del pleno no concreta lo que se quiere debatir, «cuando la realidad es que el orden del día propuesto es bastante explícito».
Y es que, según la líder del PP, «además de conocer todo el expediente, se pidió saber los motivos de paralización de los trabajos, las razones de que se modifique el proyecto y se planteaba en el orden del día la propuesta de recuperar para el Pleno la competencia de aprobar el modificado de esta obra».
Vecinos del barrio de Golete sufren “una auténtica pesadilla” desde que se iniciaron las obras al pie de sus viviendas, a lo que se unen los problemas de humedades procedentes de la red municipal que no les han arreglado pese a sus reiteradas quejas, según refiere el PP y también han manifestado residentes en la zona a PLANETA CANARIO.
La ejecución de este proyecto tiene unos sobrecostes, que, según el PP, no han sido explicados aún por el equipo gobernante, y sobre los cuales se han dado explicaciones «vagas, confusas y opacas, y que no aclaran qué está pasando».
Los vecinos afectados reivindican la reubicación de esta infraestructura y que se resuelva el problema de los alcantarillados. Precisamente el PP, en el orden del día del pleno solicitado, incluye un punto en el que pide que se avale técnicamente la existencia de alcantarillado en todo el barrio de Golete.
La portavoz del PP, Carmen Luisa Castro, opina que con esta negativa a celebrar este pleno “el gobierno local no solo elude de manera irresponsable dar explicaciones al PP, al que una y otra vez intenta poner un bozal porque representa al 44% del electorado, extremo que los populares no vamos a permitir; sino que lo peor es que faltan el respeto a todo el pueblo güimarero, porque es a quien le hurtan la información y el debate solicitados”.
Las obras comenzaron en septiembre de 2022, con la previsión de que duraran 8 meses, según informó en esa fecha el gobierno municipal (entonces bipartido, formado por CC y PP) sobre este punto del litoral, alegando además que en el núcleo de Golete-Punta Priet, existía un expediente sancionador abierto por el Gobierno de Canarias, que ya había sido archivado. Se trata del núcleo costero de Golete-Punta Prieta.
El gobierno de CC y PP arguyó la gravedad del problema medioambiental de los vertidos al mar y recordó que «a nadie se le escapa que vivimos, nos pese más o menos, del turismo y para poder seguir siendo un lugar atractivo es necesario conservar nuestra naturaleza y el medio marino es parte inescindible de ella».
«Es por ello que la ejecución de esta infraestructura de saneamiento es tan importante para nuestro municipio y más si se tiene en cuenta que las instalaciones tendrán capacidad para tratar en un futuro las aguas negras de otras zonas cercanas del litoral», afirmó el gobierno municipal en un comunicado emitido en 2022.
Pese a la oposición vecinal, en 2023 el Ayuntamiento ratificó en un pleno celebrado en febrero continuar las obras.
