RUBÉN EXPÓSITO
Hasta el 90% de las especies marinas de Canarias se han perdido en el curso de los últimos cuarenta años como consecuencia de la sobrepesca y la contaminación que afecta a los océanos. Una investigación de Ricardo Haroun y José Juan Castro, miembros del grupo de investigación de Biodiversidad y Conservación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), salía a la luz en 2015 y ponía de manifiesto una realidad que no parece haber cambiado con el transcurso del tiempo. Hoy en día se suma a la escasez de ciertas especies por sobreexplotación (por ejemplo del mero, un pez ya difícil de encontrar), la contaminación por plástico que se ha detectado en el 80% de las caballas que se pescan en aguas canarias y que se sospecha esté presente en más especies.
«Nos queda el 10% de los que había en 1970. Aunque existe un control de esta actividad, no es suficiente, es necesario incrementarlo desde el punto de vista de la cantidad» -comentaron los investigadores Ricardo Haroun y José Juan Castro.
Ricardo Haroun calificó estas observaciones como muy valiosas para la investigación y conservación de la biodiversidad marina en Canarias. «No sólo nos permite conocer qué, dónde y cuándo se ven las diferentes especies, sino que además permiten detectar qué deja de verse en una época del año o en una zona determinada».»Este tipo de información permite detectar cambios la distribución y abundancia de las especies, ya sean estacionales o interanuales»
Aparecen nuevas especies desconocidas en nuestras aguas
Tanausú Motas, subcampeón de Canarias de fotografía submarina captó en La Graciosa, hace algo más de un año, un ejemplar de pez cirujano. Los biólogos de la La Red de Observadores del Medio Marino en Canarias (RedPROMAR) del Gobierno de Canarias supusieron que este pez pudo haber llegado al lado de algún objeto flotante que le hiciera de refugio en tan largo viaje desde las costas del continente vecino, pero lo cierto es que se han detectado en las islas más casos de esta especie nadando en nuestras costas.
El cambio climático, con el aumento de la temperatura del mar que conlleva aparejado, ha facilitado este tipo de migraciones casi imposibles. En Melenara (Gran Canaria) se han detectado, además del pez cirujano, otros peces tropicales jamás vistos en estas aguas, los expertos no están seguros de como consiguen llegar desde tan lejos, una hipótesis, junto a la idoneidad de unas aguas más cálidas, es que puede que hayan llegado a nuestras costas junto con las plataformas petrolíferas que habitualmente vemos que vienen a Tenerife o Gran Canaria para ser reparadas.
La economía sigue su curso, no pasa nada
El Gobierno de Canarias ha resuelto la concesión de las ayudas del Fondo Europeo Marítimo y Pesquero a la producción y comercialización de productos procedentes de la pesca extractiva y la acuicultura, correspondientes a los ejercicios de 2015 a 2017, por un importe de 8,3 millones de euros. La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas ha informado de que la convocatoria se inició a finales de 2017 y ahora se ha aprobado la concesión provisional de las subvenciones a unas 150 empresas y profesionales. La acuicultura, cuya actividad nació como opción sostenible a la pesca tradicional, parecía hace décadas la solución a la sobreexplotación. Pasados los años podemos observar que el pescado salvaje sigue estando muy presente en las lonjas, y que la acuicultura no ha conseguido calar lo suficiente en los gustos de los consumidores como para frenar o sustituir a la pesca tradicional.
Estas ayudas europeas compensan «los sobrecostes en producción y comercialización que asumen los operadores canarios de la pesca y la acuicultura derivados de condicionantes como la lejanía y la insularidad del Archipiélago», indica la Consejería en un comunicado.
En cuanto a la acuicultura, once beneficiarios que produjeron 6,8 toneladas de pescado reciben 1,4 millones de euros, otros seis empresarios que comercialización vía marítima 4,4 toneladas reciben 912.000 euros y los empresarios que comercializaron sus 1,9 toneladas por vía aérea obtienen 696.000 euros. En pesca artesanal, 104 solicitantes que produjeron ocho toneladas obtienen 695.336 euros.
Además, tres operadores obtienen 100.800 euros por la comercialización interinsular de la pesca y otros tres que comercializaron 3,3 toneladas reciben 96.000 euros. Los fondos europeos compensan además la comercialización marítima congelada de la pesca artesanal con 304.500 euros, la comercialización aérea con 2 millones de euros, la producción industrial con 1,2 millones y la comercialización de la producción de pesca industrial con 833.740 euros.
La nula conexión de la economía y la sostenibilidad sigue dando este tipo de situaciones inverosímiles en las que se entremezclan los datos de apoyo económico a esta industria junto con el daño ecológico que ha provocado. Los indicadores afirman que estamos arrasando nuestros recursos marinos y al mismo tiempo subvencionamos esta actividad sin tener un plan más ambicioso sobre la manera de afrontar esta merma de especies y la protección de esta actividad económica. La regulación, la acuicultura, la pesca tradicional y la protección marina deben ser las cuatro patas de la mesa donde debemos comernos una cazuela de pescado que no haya perjudicado a nada ni a nadie.
