JOSÉ MENCÍA
La gente cree que esto de la educación financiera es muy complicado. O que es cosa de economistas. Nada más lejos de la realidad.
El otro día me reuní con unos amigos y estuvimos hablando de varios temas interesantes.
Un tema recurrente es el del sexo, pero ayer dedicamos más tiempo a hablar de dinero. No es que estemos obsesionados, no. Pero nos preocupa. Y nos ocupa.
Las cosas no solo hay que pensarlas. También hay que hacerlas. Tanto con el dinero como con el sexo.
Bueno, al lío: el dinero.
Mi amiga Paula decía que no entendía cómo casi nunca llegaba a fin de mes. Y mi amigo Luis comentaba que lo primero que hacía cuando cobraba era ver cuantos juegos de mesa podía comprar con su sueldo, descontando lo que se gasta en comer. Es friki, pero también come.
Y en un momento dado, llegó mi pregunta: «¿pero ustedes tienen un presupuesto doméstico?»
A ver, no hace falta ser un experto financiero para saber que uno no tiene que gastar más de lo que ingresa.
Es de cajón. De madera de pino canario.
Es importante saber de dónde te entra el dinero en casa: sueldo, negocio, inversiones…
Y casi más importante saber en qué te lo gastas todos los meses.
Yo hace poco preparé una hojita Excel que igual te puede ayudar. A mí me ha ayudado mucho.
No es el Excel más bonito que he hecho, pero es práctico.
Échalo un vistazo y me dices qué opinas, qué falta o qué sobra.
JOSÉ MENCÍA
