Acaba el confinamiento de más de 30.000 personas por el azufre del volcán de Cumbre Vieja

Se han medido en la mañana de este lunes concentraciones muy altas de SO2, por lo que el Gobierno canario declaró la emergencia debido a calidad del aire extremadamente desfavorable

Vista área del valle de Aridane, durante la erupción. / I LOVE THE WORLD

PLANETA CANARIO

La Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno canario  ha levantado a las 13 horas de este 13 de diciembre el confinamiento que había declarado en todo el valle de Aridane por concentraciones de dióxido de azufre (SO2) volcánico perjudiciales para la salud en el valle de Aridane, situación que ha obligad a más de 32.000 personas a permanecer en sus casas o lugares cerrados.

El riesgo se debió a calidad del aire extremadamente desfavorable por la superación del nivel de 750 microgramos de S02 por metro cúbico de aire, medidos en la estación de El Paso a las 8 horas de este lunes, asociada la actividad del volcán en erupción, con valores de hasta 1.522.

Hay que tener en cuenta que el valor límite legal de dióxido de azufre para proteger la salud es de 350 y que por encima de 500 es el umbral de alerta cuando se repite tres horas seguidas.

 

Mientras dure este riesgo, la población debe cerrar puertas, ventanas, persianas y permanecer en las habitaciones más interiores de una casa. Se debe desconectar la ventilación y calefacción, para que no entre aire del exterior, incluso, si fuera preciso, se puede sellar con cinta adhesiva los juntas de puertas y ventanas.

Se aconseja también permanecer informado a través de la radio o del teléfono, aunque no usarlo para llamadas, si no so urgentes, para dejarlas libres para los servicios de socorro.

En el caso de estar en el exterior, un vehículo no es un lugar seguro, y es preciso confinarse en el primer edificio más próximo.


La población más sensible a este episodio de contaminación volcánica son las personas con enfermedades respiratorios o cardiacas, como asma, bronquitis crónica y enfisema; niños, mujeres gestantes y ancianos, y quienes realizan actividad física intensa.

Los síntomas más probables si se respiran altas concentraciones de dióxido de azufre son irritación de ojos, nariz o garganta; dificultad para respirar profundamente; y el agravamiento de síntomas en personas con enfermedades respiratorias o cardíacas previas.

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