Condenada a 5 años de cárcel por intentar matar a su expareja en Vecindario

La agresora, de 52 años y bajo los efectos del alcohol, causó numerosas lesiones con un cuchillo de 25 centímetros a la víctima, un hombre de 62 años, a quien no podrá acercarse a menos de 500 metros durante 6 años

Vecindario (San Bartolomé de Tirajana), donde ocurrieron los hechos.

VICENTE PÉREZ
La Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado a una mujer de 52 años, natural de San Bartolomé de Tirajana, a una pena de 5 años y un día de prisión,  por un delito de homicidio en grado de tentativa contra su expareja, al que tampoco se podrá acercar a menos de 500 metros ni podrá comunicarse con él a través de cualquier medio durante seis años.

Además deberá indemnizar a la víctima con 824 euros por las lesiones causadas y otros 1.403 por las secuelas, además de imponérsele las costas procesales. El tribunal ha valorado las atenuantes de actuar bajo la influencia de bebidas alcohólicas pero con la agravante de parentesco de la víctima.

La sentencia, dictada por la Sección Segunda de la Audiencia el pasado 19 de junio y de la que ha informado ahora el TSJC, declara la insolvencia provisional de la acusada, por lo que para el cumplimiento de la pena de cárcel se le computará todo el tiempo que ha estado en prisión preventiva por esta causa, desde el 3 de septiembre de 2019. Contra esta condena cabe recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC).

La mujer condenada tenía antecedentes penales cancelados por lesiones, según sentencia firme dictada en 2002 por un Juzgado de lo Penal de Las Palmas de Gran Canaria que le impuso 2 años de prisión, y por delito de daños, según otra sentencia firme de 2010 dictada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 5 de San Bartolomé de Tirajana, que la condenó a cuatro meses de multa.

La Audiencia considera hechos probados que sobre las 23 horas del 1 de septiembre de 2018, la procesada se encontraba en su domicilio, sito en Vecindario en compañía de su pareja sentimental, de 62 años, con quien convivía, cuando, «con clara intención de acabar con la vida de este o, en todo caso, siendo plenamente consciente del riesgo para su vida y sabiendo y asumiendo las altas probabilidades de causarle la muerte, se dirigió a la cocina», agarró un cuchillo de 25 centímetros de largo y se abalanzó hacia el hombre, quien se encontraba en una de las habitaciones, mientras profería expresiones como “te mato, te mato”, iniciándose un forcejeo entre ambos y llegando a clavar tal cuchillo en el costado de la víctima, motivo por el cual este huyó hasta la azotea de la vivienda.

La procesada, según el relato judicial, sin cesar en su propósito, persiguió a su expareja hasta la azotea y nuevamente volvió a clavarle el cuchillo en espalda, cabeza y piernas. Tras esta agresión, la víctima presentó heridas en el cuello que precisaron de seis puntos de sutura, en en flanco derecho 5, en el izquierdo 4, en el antebrazo 5 puntos, y heridas puntiformes y penetrantes en el abdomen por las que también recibió 6 puntos de sutura.

Algunas de estas heridas, según el tribunal juzgador, pudieron causar la muerte al agredido, al tratarse de regiones que contienen estructuras vitales.

El día en que sucedieron los hechos, la homicida se encontraba bajo la influencia de las bebidas alcohólicas tras haber tomado varias copas de ron durante toda la tarde. La acusada ha reconocido su culpabilidad y se ha mostrado conforme con la pena solicitada por el Ministerio Fiscal.

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