Un colegio tinerfeño, desalojado por amenaza de bomba de antivacunas, que resultó ser falsa

El centro educativo Isaac de Vega recibió dos llamadas con el mensaje: "Hemos puesto una bomba para que no vacunen a nuestros hijos" [contra la covid-19]. La Guardia Civil no halló artefacto explosivo alguno

Colegio Isaac de Vega, en Granadilla de Abona. / CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN

PLANETA CANARIO

Un colegio público de Infantil y Primaria del municipio de Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife, ha tenido que ser desalojado por una amenaza de bomba para que la Consejería de Sanidad no vacune a los escolares contra la covid-19.

Este jueves una vacuguagua de la Consejería de Sanidad se encontraba en el exterior del centro, el Isaac de Vega, para la campaña de vacunación contra este coronavirus, que es voluntaria.

Tras la advertencia por teléfono de la colocación de este artefacto, como medida preventiva los 430 alumnos del centro y su personal fueron evacuados.

Posteriormente, la Guardia Civil ha concluido el rastro en las dependencias de este colegio, el Isaac de Vega, sin hallar explosivo alguno.

Así lo ha informado el director territorial de Educación de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Federico Delgado, quien censura esta acción  «totalmente injustificada», que «altera la vida del centro» y del alumnado y sus familias, además del profesorado y el resto de la plantilla del colegio.

En un comunicado que el colegio remitió a las familias, al que ha tenido acceso la COPE en Tenerife, se indica que la persona que hizo la llamada dijo literalmente: «Hemos puesto una bomba para que no vacunen a nuestros hijos».

Fuentes de la Consejería de Educación precisaron a Efe que fueron dos las llamadas con la amenaza de bomba.

La Consejería reitera  que una asociación contraria a la vacunación contra la covid-19 ha remitido varias cartas a este organismo público y a algunos centros educativos, antes incluso de que se conocieran los planes para administrar las dosis en centros educativos.

 

 

 

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