VICENTE PÉREZ
La portavoz del Comité Científico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA), Carmen López, afirma que los indicadores con los que se vigila la evolución de la erupción en La Palma “aún están alejados” de los niveles de descenso y estabilidad en esa tendencia que permitirían pronosticar un plazo para el final de este fenómeno geológico
“Todos los parámetros nos están mostrando que el escenario todavía es de proceso eruptivo”, manifestó la también directora del Observatorio Geofísico Central del Instituto Geográfico Nacional (IGN), durante una pregunta formulada por PLANETA CANARIO en la rueda de prensa diaria tras la reunión del Comité Científico y el Comité Director del PEVOLCA, celebrada este sábado, 4 de diciembre.
Entrando en detalles, repasó la situación de los diversos parámetros. Así, indicó que el dióxido de azufre (SO2) emitido por el volcán se encuentra en valores diarios altos, “y hace unos días fueron muy altos”, y para que indiquen un posible declive definitivo de la erupción tendrían que llegare a niveles bajos y muy bajos».
Este gas es importante, dijo, porque “marca la presencia de magma disponible para alimentar la erupción, de modo que cuando ya no haya magma el SO2 llegará a cero, con lo cual podemos ver lo alejados que aún estamos de ese nivel”.
En cuanto a los terremotos, señaló que han disminuido, pero hace días ocurrió el episodio más fuerte en sismicidad profundidades intermedias, 10-15 kilómetros, “que tiene que seguir disminuyendo y la más profunda [más de 20-30 km] debe debilitarse aún más”, para que este valor se corresponda con la fase final de una erupción.
“Tienen que ser persistentes esos periodos de estabilidad, y no lo son, pues se alternan continuamente episodios de intensificación con descenso de los observables”, apostilló.
Por lo que respecta a la deformación del terreno, apuntó que este sábado había revertido parcialmente una elevación local en Jedey, lo cual indica que “todavía estamos viendo deformaciones locales asociados a ese proceso de alimentación de la erupción”.
De ahí que López reiterara, como corolario de su exposición, que “cuando todos los parámetros estén en niveles bajos y sean persistentes esos niveles bajos, se podrán hacer pronósticos [temporales sobre el final del proceso eruptivo]; pero todavía no los podemos hacer”.
