VICENTE PÉREZ
Los Rebeldes son el referente en España del rockabilly, un subgénero del rock and roll. Fue hace más de 40 años, en 1979, todavía en los albores de la democracia, cuando nació este grupo liderado por el cantante, guitarrista y compositor barcelonés Carlos Segarra, que es realmente quien ha mantenido viva todos estos años la llama de esta banda, puesto que el resto de miembros ha ido cambiado. Actuamente está formada también por MIguel Ángel Escorcia (guitarra y voz), Celso Sierrta (contrabajo), Cuti Vericad (guitarra, piano y voz) y Lucky Martínez (batería).
El próximo 11 de junio ofrecen un concierto, junto al grupo canario Los Vándalos, en el hotel Catalonia Punta del Rey, en Las Caletillas (Candelaria, Tenerife). El espectáculo, llamado Bed&Rock, es un proyecto piloto cultural y de ocio ideado por la empresa MK Promociones Artísticas y de este establecimiento hotelero. Un formato que consiste en alojarse en el hotel esa noche y disfrutar de ambas actuaciones, todo ello adaptado a las restricciones de aforo y protocolos sanitario de la covid-19.
PLANETA CANARIO ha entrevistado a Segarra con motivo de este concierto en Tenerife. Durante la conversación telefónica, a sus casi 60 años se muestra pletórico de ganas por retomar la (nueva) normalidad y sacarle chispas a su guitarra sobre los escenarios.
El músico catalán tuvo su primer gran éxito con el disco Cerveza, chicas y rockabilly (1981), toda una declaración de intenciones, con canciones como Mi pequeña Marilyn. Tras una época de altibajos, su disco Rebelde con causa (1986) se convierte en un superventas, e incluye, entre otros temas, Mescalina. En 1988 dieron en el clavo con la canción Mediterráneo. Suya es también Bajo la luz de la luna. En 1993 publicaron La rosa y la cruz, con canciones como Barcelona – Memphis o Rock and roll. En 2007, la formación original se reunió para una recordada gira, Rebeldes ´79. Es el autor de la banda sonora de la película Las Edades de Lulú, dirigida por Bigas Luna.
Para asistir a este evento es preciso alojarse en el hotel, con entrada a las 15 horas del viernes y salida a las 12 horas del día siguiente, y el teléfono de contacto es 622 333 668 o a través de la web www.cataloniahotels.com.
Más de 40 años de Los Rebeldes y casi un millón de discos vendidos. ¿Qué balance hace de 4 décadas?
“Para mi esto no me parece un trabajo. La ventaja de estos 40 años es que me he ganado la vida con lo que me gusta, y eso no está pagado. Yo vengo de una familia de obreros de la música, aunque mi abuelo era el único músico profesional en los años 40. Vengo de esa herencia de respetar al que se sube a un escenario, ya sea componiendo o tocando lo que otros componen. Yo al principio quería tocar, no componer, con 15 años, porque pensaba que ya estaban hechas todas las canciones que me gustaban, hasta que tuve algo que contar y empecé a componer. Y es que crear no es como poner ladrillos en una obra, sino que la Virgen se te tiene que aparecer y que te apetezca plasmarlo en un papel”.
La pandemia ha afectado mucho al mundo de la cultura y este concierto es una novedad, un intento de recuperar esa nueva normalidad también en la cultural. ¿Cómo ha vivido esta situación?
“España es un país lleno de materia prima, tenemos dos mares diferentes, vivimos del turismo y esto nos ha hecho mucho daño a todos. Pero soy optimista. Hace 12 años sufrimos la crisis mundial del ladrillo, esta es ahora una crisis sociosanitaria, con la que hemos caído en picado, pero estoy seguro de que nos vamos a recuperar mucho más rápido que otros países que viven de otros sectores, como el industrial”.
¿El covid-19 les ha fastidiado la celebración de ese 40 aniversario?
“Los Rebeldes cumplimos 40 años en 2019 y en febrero del pasado año hicimos ese disco de celebración, que está grabado en directo, pero no lo hemos sacado al mercado hasta que lo podamos defender con una gira”.
¿Qué le parece la gestión de la pandemia por los políticos?
“Estábamos acostumbrados a vivir como Dios y creíamos que vivíamos mal. Por desgracia, las víctimas que han caído con esta pandemia tal vez se habrían podido evitar, con más cabeza, pero no podemos arreglar esta situación pelándonos ahora. Ya habrá tiempo de pelearnos cuando logremos salir de esta. Lo cierto es que cada decisión cuesta o no vidas y cada vida cuenta”.
Se le a usted optimista sobre el futuro…
“Sí, lo soy. Yo creo que por fin las autoridades se han puesto las pilas y pegaremos un empujón pronto para que todo pueda volver a cierta normalidad. Todo lo que sea una luz al final del túnel nos v dar fuerza para devolver a nuestro espíritu lo que nos ha robado este virus. El carácter alegre de los españoles no lo ha matado este virus, sigue dentro de nosotros, por lo que cualquier buena noticia en este momento no tiene precio”.
Para este concierto, ¿qué nos tiene preparado?
“No será una actuación en eléctrico, sino en formato acústico, contrabajo, batería y dos voces, pero tocando con la misma energía que con guitarra eléctrica. Tocaré temas de Los Rebeldes, claro”.
El rock y sus derivados ¿qué presencia tiene hoy en día en los gustos y en la producción musical en España?
“El rock existe desde que un mono se bajó del árbol, pilló un palo, movió el culo y así se inventó el rockandroll. Yo creo que existe desde hace millones de años. Las modas tienen un lado bueno y un lado malo. Lo bueno de las modas es que si no te gustan acaban pasando de moda. Pero el rock sigue ahí. Y no lo mata ni el covid. Yo voy a cumplir 60 años y lo cierto es que la media de mi público está más cerca de los 30 años que de los 60. Porque aunque una música lleve mucho tiempo haciéndose, lo mismo le pasa a la tortilla de patatas, que lleva muchos años en nuestra gastronomía. O las papas arrugadas con mojo, que seguro que se comen en Canarias desde hace siglos. El mundo de hoy en día te permite escuchar la música que quieras. No es que lo viejo sea malo, sin que surgen cosas nuevas, buenas, y puedes elegir”.
¿La música está en el solfeo o se puede ser un buen músico sin tanta formación académica?
“Yo soy músico autodidacta, como comenté tengo antepasados que eran músicos de partitura: mi abuelo era vocalista, tocaba varios instrumentos. Pero saber leer música no te convierte en artista. Desde luego me arrepiento hoy, a toro pasado, de no poder estudiar más música”.
¿Cuál es la clave de tantos años sobre el escenario?
“Cuando grabas un disco estás vendiendo ilusión y nunca sabes lo que le va a hacer ilusión a la gente. Si lo supiéramos, pues todos haríamos canciones de éxito. En realidad, para bien o para mal, nadie tiene la llave del éxito”.
– Bueno, pero usted se lo ha trabajado mucho y ha podido abrir puertas con su llave…
“Cuando hice el servicio militar, en Ceuta, y por cierto con amigos canarios, pues parecía que se había acabado mi carrera. Pero luego no fue así. La música es una historia de grandes fracasos, pero también de canciones que se convierten luego en míticas”.
-Componer las propias canciones ha sido una de las claves, ¿no?
“Hay muchos músicos que se ganan la vida haciendo versiones de clásicos. Y es algo tan digno como otro trabajo”.
– Usted es un rockanrolero inagotable, pero escuchará canciones de todos los géneros… ¿Cuáles son sus favoritas?
“Bueno, me gusta Carlos Puebla, Simon y Garfunkel, los boleros… Y tengo una colección de discos de vinilo muy apañada”
En estos más de 40 años, el mundo de la distribución y la edición de la música ha cambiado mucho, con la aparición de Internet, el pirateo, las plataformas digitales, las redes sociales, ¿cómo ha vivido esos cambios?
“Pues adaptándome, intentar actuar más en directo y ganarte la vida trabajando. Ha cambiado el soporte, y se había perdido el morbo por el fetichismo de los discos. Pero se están volviendo a ver los discos de vinilo, que uno daba ya por muertos. Voy a publicar un disco con Miguel Ángel Escorcia y lo vamos a editar en vinilo”.
