RUBÉN EXPÓSITO
El operador aeroportuario estatal sueco informó hace una semana de un preocupante descenso en el número de pasajeros, mientras que los trenes están registrando un número récord de pasajeros. El recientemente fortalecido movimiento medioambiental sueco, encabezado por la famosa activista adolescente Greta Thunberg, lidera el impulso de cada vez más ciudadanos a no querer volar por razones medioambientales.
Flygskam (vergüenza por el avión), tagskryt (presumir de ir en tren) o smygflyga (volar en secreto) son expresiones cada vez más populares.
Swedavia AB, la empresa que gestiona los diez 10 principales aeropuertos suecos ha informado de esta situación al ver como la caída de pasajeros era contínua desde hace más de medio año. En cambio, el operador Ferrocarril Nacional Sueco, registró 32 millones de pasajeros en sus trenes el año pasado, una cifra récord que el operador achaca al creciente interés en viajar de la manera más ecológica posible.
El fenómeno tiene tal magnitud, que Scandinavian Airlines (SAS), está aterrada. La compañía busca soluciones para ser lo más eficientes energéticamente y está aplicando una serie de medidas paliativas, como son la sustitución de los viejos McDonnell Douglas MD-80 por los eficientes Airbus A320, cambiar los asientos por otros más ligeros para reducir peso y consumo o la optimización de la cantidad de comidas para embarcar en la estimación de los pedidos anticipados realizados por los pasajeros en el momento de la compra del billete.
Biocarburantes: la solución que más convence
SAS ha iniciado una colaboración con una biorrefinería que debería permitir reducir las emisiones de sus aviones respecto de los niveles registrados en 2005 en un 25% para 2030.
Un estudio de WWF revelan con cifras esta tendencia, según esta asociación el 23% de los suecos han abandonado el uso del avión precisamente para reducir su impacto ambiental en el planeta, mientras que el 18% ha elegido como alternativa el tren por las mismas razones.
La patronal hotelera Ashotel ha mostrado también su inquietud por este asunto, y por ello ha informado de que proyecta una planta fotovoltaica que dé energía solar al mayor número de hoteles posible en Tenerife.
