PLANETA CANARIO
Santa Cruz de La Palma volvió a vestirse de blanco este lunes de Carnaval para celebrar el Gran Desembarco de Los Indianos, uno de los actos carnavaleros más originales de Canarias.
En una jornada con aviso de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) por calima, la capital palmera tuvo en su ambiente otro polvo en suspensión, los muchos kilos de talco que se lanzan los participantes en esta fiesta.
Desde primeras horas de la mañana, más de 70.000 Indianas e Indianos comenzaron a recorrer las calles de la capital palmera.
Iban ataviados con trajes blancos, guayaberas, vestidos de lino, encajes, sombreros y maletas, mientras una intensa nube de talco envolvía plazas y avenidas al ritmo de habaneras, congas y sones cubanos.
La jornada arrancó a las 10:30 horas con el recibimiento de la Negra Tomasa en el Recinto Central del Carnaval. A este personaje da vida desde hace décadas Víctor Lorenzo Díaz Molina, conocido como Sosó, que ya cuenta con 85 años.
A continuación tuvo lugar el tradicional acto de La Espera en el atrio del Ayuntamiento.
Posteriormente, se procedió al descubrimiento de la placa que renombró por un día la Plaza de España como Plaza de La Habana, en homenaje a la histórica vinculación entre La Palma y Cuba y al legado de la emigración palmera a la otra orilla.
El alcalde de Santa Cruz de La Palma, Asier Antona, destacó el carácter único de esta celebración. “Los Indianos representan nuestra memoria colectiva, la historia de tantas familias que cruzaron el Atlántico en busca de oportunidades».
«Hoy celebramos esa herencia desde la alegría, el respeto y la convivencia, demostrando que Santa Cruz de La Palma sabe mantener vivas sus tradiciones con orgullo y responsabilidad”, señaló el mandatario municipal.
El momento culminante llegó con la aparición de la Negra Tomasa, que descendió acompañada por la conga hasta el atrio de El Salvador, desatando el júbilo colectivo entre aplausos, música y una marea blanca que volvió a convertir la ciudad en escenario de una celebración multitudinaria.
Durante toda la jornada, diferentes espacios como la Plaza de La Habana, La Alameda, La Recova, Santo Domingo o la plaza José Mata acogieron actuaciones musicales y verbenas, prolongando el ambiente festivo hasta la madrugada.
El origen de esta fiesta está en siglo XIX, con la llegada de los emigrantes de la isla que volvían de América, fundamentalmente de Cuba, con el traje blanco de la época.
Venían presumiendo de riqueza, por lo que el Carnaval se convirtió en una manera de parodiarlos, con la vestimenta que traían de la aventura de la emigración.
La batalla de los polvos de talco que también caracteriza este Carnaval, según la creencia popular proviene de un episodio en el que un barco descargó en la isla harina en mal estado, y se acabó utilizando como diversión de las carnestolendas de ese año, pero luego se ha sabido que en en el siglo XVII había la costumbre de empolvarse los el lunes de Carnaval, al parecer vinculados a rituales afrocubanos de blanquearse la piel.
El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, en un comunicado, valora de forma muy positiva el desarrollo del Día Grande de Los Indianos y agradece la implicación de los cuerpos y fuerzas de seguridad, servicios de emergencias, personal municipal, colectivos, agrupaciones musicales y sector hostelero, cuyo trabajo coordinado ha permitido que la capital palmera vuelva a vivir una jornada histórica marcada por la tradición, la convivencia y el espíritu indiano.
FOTOS: AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ DE LA PALMA
