PLANETA CANARIO
Colectivos ciudadanos de Tenerife que han llevado ayuda a las personas damnificadas por la erupción en La Palma aseguran haber sido testigos de cómo muchas d ellas, en especial personas mayores, se han visto «desorientadas» sobre qué hacer para reubicarse y cómo recabar la ayuda, debido a la «insuficiente información» que les han dado las administraciones públicas.
Así lo han expresado en un comunicado conjunto las asociaciones de vecinos Arguayoda-Las Acacias y San Borondón Echejelipe, el Sindicato de Inquilinas de Tenerife (SIT) y la Plataforma por una Vivienda Digna Montaña Clara, del sur de Tenerife, quienes reivindican a la adminsitraciones públicas «reorganizar la información sobre reubicaciones y asesoramiento en vivienda, y más trabajadoras sociales y psicólogos, ya que estas familias necesitan apoyo tanto mental como emocional».
Estos colectivos explican que el 27 de septiembre acudieron a La Palma a ayudar con enseres y alimentos de primera necesidad, así como a asesorar sobre vivienda, a las personas desalojadas en el valle de Aridane. Llegaron a prestar ayuda a cerca de 200.
«Al llegar a El Paso», relatan, «el panorama era desolador: nos encontramos con familias desorientadas sin ninguna información sobre dónde apuntarse para ser reubicados en el pabellón; sin información sobre que hacer y qué pasará con estas familias que lo han perdido todo».
«Tuvimos que movernos para encontrar ese punto donde habría que apuntarse a las listas para que estas personas desorientadas puediera ser reubicadas en un pabellón y no sabían ni dónde se encontraba este punto de acceso al refugio», señalan en su comunicado.
Las cuatro asociaciones afirman que sus voluntarios vieron «a familiares buscándose entre sí, por qué se habían perdido, y se decía que si se salía del pabellón no podrían ser reubicados». Lamentan que no hbuiera trabajadoras sociales en el lugar, ni psicólogos en ese momento para ayudar a estas familias damnificadas «que sufren este tremendo drama». «Había solo una psicóloga para El Paso y era voluntaria», apostilla.
Además, recuerdan que antes de la erupción «ya existían familias vulnerables y que ahora con esta catástrofe aún están peor, por lo que la Administración pública debería inmediatamente poner todos los recursos necesarios para que estas familias se sientan protegidas y no abandonadas a su suerte».
Aunque estas asociaciones consideran que «la respuesta de la Administración pública a la evacuación ha sido elogiable, no les exime de aportar mayor organización, medios humanos e informativos para nuestros hermanos de La Palma». Y anuncian que volverán a El Paso para llevar más ayuda y recopilar más información sobre las fmilias vulnerables y sobre sus problemas de vivienda.
«Con ello aportamos nuestra solidaridad y todo nuestro apoyo ante tanta desolación y catástrofe. Damos todo nuestro cariño y empatía a estas familias destrozadas y a nuestros mayores que han perdido todo en sus vida», concluyen su nota de prensa.
Oficina y protocolo para atender a las personas afectadas
Hay que recordar que el Gobierno canario ha puesto en la Casa Massieu, de Los Llanos de Aridane, una Oficina de Atención a la Ciudadanía afectada por la emergencia volcánica de La Palma, donde pueden solicitar información sobre el estado de sus viviendas, las ayudas directas básicas y la atención psicosocial. Al personal de esta oficina se unirán los catorce trabajadores sociales y otros técnicos que formarán parte de un equipo estable.
Además, el Gobierno canario, el Cabildo palmero y los ayuntamientos de los municipios que sufren la erupción, han firmado un protocolo para gestionar la intervención social necesaria para los damnificados y crear un registro único de familias afectadas, para ofrecerles una respuesta más rápida y eficiente.
El protocolo suscrito establece también la creación de una comisión técnica de emergencia social integrada por técnicos de las diferentes administraciones citadas. Esta comisión se encargará de elaborar el baremo con el que se atenderá a los afectados según criterios objetivos, trasladar cualquier necesidad que surja durante este trabajo social y servirá de coordinación entre las distintas instituciones.
