«Amaro Pargo fue uno de los principales corsarios del mundo, pero nunca olvidó sus orígenes humildes»

El escritor Alfredo López Pérez publica la segunda edición de su novela 'Amaro Pargo: fe, amor y raíces', en la que narra la historia del famoso corsario y comerciante tinerfeño, al que ha querido rendir homenaje con un libro en el que aborda la historia real sin concesiones a las leyendas infundadas, como los supuestos amoríos con la monja María de Jesús, La Siervita, con quien en realidad-afirma el autor- su relación fue de "amor fraternal"

Alfredo López, vestido como Amaro Pargo, junto a la casa en ruinas del corsario en Machado (El Rosario).

VICENTE PÉREZ

Amaro Pargo, el célebre corsario nacido en La Laguna en 1678 y fallecido en esa misma ciudad  tinerfeña en 1747, es en sí mismo un personaje cuya vida real fue novelesca. Y es precisamente el protagonista de la primera novela del escritor Alfredo López Pérez, titulada Amaro Pargo: fe, amor y raíces, con la que pretende realizar «un justo homenaje, humilde y sincero, desde el rigor histórico, con alguna licencia literaria, para vertebrar su relato sobre este inconmensurable» al ilustre lagunero que además fue capitán de navío y comerciante entre América y España.

El autor, que antes de esta obra había publicado dos poemarios, es un gran divulgador de la figura histórica del corsario, al que ha dado vida en escenificaciones en actos culturales en la calle y en rutas guiadas por el patrimonio cultural (de ahí que se haya retratado muchas veces con el atuendo propio de este personaje, su oficio y su época, como en las imágenes que ilustran esta entrevista).

En su novela no quiere dar crédito a ciertas leyendas, como un supuesto amorío con la monja sor María de Jesús, más conocida como La Siervita, o al presunto tráfico de esclavos, hechos que el escritor considera meras invenciones, sin apoyatura documental o histórica alguna. Muy al contrario, asegura que Amargo Pargo «fue un hombre de profundas convicciones morales, buen cristiano y filántropo, que donó parte de su fortuna al pueblo».

Alfredo López Pérez, ataviado como Amaro Pargo, con un ejemplar de su novela en las manos, en Punta del Hidalgo (La Laguna).

«Hablamos de unos de los corsarios de patente o licencia más importantes del siglo XVIII y de los principales de toda la historia de este oficio a nivel mundial; pero otra cosa es el complejo tan típico español de no valorar los logros y hechos a destacar de nuestros personajes históricos», afirma en esta entrevista con PLANETA CANARIO Alfredo López, quien, además de su faceta literaria, es experto en Relaciones Laborales, Comercio Internacional, Administración y Finanzas,  Riesgos Laborales y Marketing Turístico, entre otros estudios que figuran en su currículum, al tiempo que es el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Tegueste y guía de senderismo interpretado.

Amaro Pargo. Fe, Amor y Raíces está editada por Algani Editorial y distribuida por Atlántida Distribuciones SC, y ya va por su segunda edición.

«Es una figura fundamental para entender el cambio e inicio de siglo XVIII en Canarias»

Retrato de Amaro Pargo.

¿Por qué este personaje histórico para llevarlo a su primera novela?

«La decisión de novelar la intensa vida de Amaro Rodríguez Felipe, Amaro Pargo, en efecto en esta mi primera incursión en este género tras dos publicaciones de poesía y reflexiones, responde a una inquietud y preocupación muy personal que nace de diferentes experiencias personales y profesionales vinculadas a su figura. Y es que, tras más de 10 años interpretando en rutas patrimoniales a diferentes personajes y situaciones históricas en distintas localizaciones de nuestras islas, detecté desde un inicio el gran desconocimiento y la mezcolanza de historias, leyendas y cuentos de la vieja acerca de la vida y logros existente respecto a nuestro Ilustre Corsario. Y al final, todo ello, generaba una gran confusión sobre su figura, entre el público asistente y en general en aquellas personas que se acercaban a él que, en definitiva, demandaban certeza sobre su verdadera historia».

Es decir, le interesó la historia real de Amaro Pargo…

«En efecto, Amaro es una figura fundamental para entender el cambio e inicio de siglo XVIII, y principalmente en Canarias, una época de cambios sociales, económicos y políticos de gran importancia, mediando un cambio dinástico en la Corona Española, la Guerra de Sucesión, el continuo conflicto con Inglaterra convertida ya en una gran potencia mundial que le disputaba la hegemonía desde tiempo atrás a España, la nueva regulación y ordenación del comercio y el control o fiscalización más intensa del contrabando, así como la nueva edad de oro de la piratería, tiempos de calamidades, epidemias y hambrunas en las islas, etc., más que todo ello, y con todo, sin embargo, nunca se había hecho una aproximación directa, diáfana y sin caer en clichés sin fundamentación histórica, a su personalidad, a priorizar la persona sobre el personaje. Y esto, es necesario a mi juicio, para poder ir acotando, motivando y entendiendo los porqués de muchas de sus decisiones, que hay que entender siempre en su contexto histórico concreto, y no con el ánimo revisionista trufado de intencionalidad y de adoctrinamiento ideológico que se vive hoy en día respecto a la historia en general, y no sólo en este país». Por tanto, más allá de ese complejo e interesante contexto histórico y de su propia intensa historia y logros, lo que me llamó la atención desde hace años fue su personalidad, y aquellos desafíos que tuvo que enfrentar en lo personal y en lo profesional».

¿Y qué es lo más que le llamó la atención de esa personalidad?

«Un hombre de profundas convicciones religiosas y morales, de integridad y palabra en cuanto a sus negocios y sus relaciones sociales, que amaba a su tierra y a su familia, y a sus semejantes en ese proceso de transformación y evolución personal en la que influyó una mano consejera y amiga. Por tanto, esa consabida personalidad por sus coetáneos – familia, amigos y enemigos, que los tuvo y muchos -, que tenían muy presente que quién era Amaro Pargo, y lo que valía su palabra dada, es motivo más que suficiente para motivar una obra que arroje luz sobre sus no pocas sombras, sin miedo a mentar aquellos pasajes más controvertidos que tuvo, porque al fin de cuentas, ¿quién no ha errado en su vida?. Incluso el que decide omitir la acción, también puede equivocarse. Y aquí, el subtítulo de la novela, adelanta ya qué principios rigieron su vida desde la cuna hasta su último aliento, y forma parte de su legado eterno: Fe, Amor y Raíces».

«Quiero desmontar las leyendas y los cuentos que deforman la verdadera historia de Amargo Pargo»

Alfredo López Pérez, vestido como Amaro Pargo, en Punta del Hidalgo.

¿Cuánto hay de ficción y cuánto de historia real en su libro?

«De ficción hay lo justo y necesario, lo útil para darle algo de formato al relato, para acercarlo al lector, al cómplice que quiere iniciar esta travesía junto a nuestro capitán Pargo. Y esa ficción, tiene más de realidad que de creación bucólica. Evidentemente, en una novela histórica, siempre ha de haber margen a la interpretación y presentación de los hechos, a poder narrar los mismos de una manera amena y hacerlos interesantes para el lector. Pero, en esto soy consciente de que, en ocasiones, en el propio relato he priorizado sacrificar la mítica del personaje, por la veracidad de los hechos. En este sentido, gracias a la ingente labor y colaboración del catedrático de Historia don Manuel De Paz Sánchez y la del investigador del Fondo Documental de Canarias, don Daniel García Pulido, que además tuvo la gentileza de prologar mi obra, quienes han venido realizando una intensa investigación y diferentes publicaciones que arrojan luz y documentos veraces sobre la vida de Amaro y su contexto histórico, así como con mis aportaciones, investigaciones y experiencias, en suma, se ha logrado dar veracidad a la fundamentación histórica de los hechos en mi novela descritos, y por supuesto, a darle la importancia que merece a nuestro capitán y a su legado».

Una persona es su yo y su circunstancia, como decía el filósofo. ¿Hasta dónde alcanza su relato en el entorno sociopolítico que le tocó vivir al corsario?

«En la novela no sólo se describe su vida y contexto histórico, socio político y económico concreto. Al tratarse de dos historias, que se van interrelacionando con más de 300 años de diferencia, pero siempre bien conectadas entre sí, la travesía espacio – temporal permite un recorrido interesante por aspectos de nuestro rico patrimonio universal material e inmaterial, y no sólo local, por la cultura del vino y la gastronomía canaria y mexicana, por el folklore, por las tradiciones, y con la precisión cronológica, al punto de que, por ejemplo, cuando se describe un paseo por la villa y puerto de Campeche de nuestro ilustre corsario, se describe el templo parroquial, tal y como era en su época, con una sola torre y no con dos, pues se la añadió en tiempo posterior y cuando ya Amaro no estaba presente en el Caribe».

De Amaro Pargo se han dicho y escrito muchas cosas. ¿Qué sobre este personaje no encontraremos en la novela porque usted ha descubierto que era mera leyenda, incluso que no era cierto?

«En realidad, esta novela presenta la realidad de los hechos que pueden documentarse y acreditarse, así como aquellos de los que, aunque no exista un documento concreto, sí hay los suficientes indicios para afirmarlos. Por ejemplo, la propia patente de corso de Amaro, de la que no se tiene constancia física, pero sí la certeza documental, dado que así se precisa en no pocos documentos de su vida y en la propia actividad que desarrolló que, no teniendo tal licencia, no podría haber desarrollado.

Pero, además presenta los hechos que erróneamente se le atribuyen, lo que forma parte de la leyenda o cuentos fruto de la deformación más o menos intencionada de la transmisión oral de su historia y logros a lo largo del tiempo, o fruto de la libre licencia creativa de algunos autores, con poca investigación y mucha invención. Y todo, con el ánimo de desmontar ese artificio y sombras de dudas sobre su verdadera historia, que queda bien claro en el propio transcurso de la novela».

«La relación entre Amaro Pargo y la Siervita fue de amor fraternal, no hubo culebrón amoroso»

El cuerpo incorrupto de La Siervita, en el convento lagunero de Santa Catalina.

Hay quienes, incluso en la literatura, han llegado a establecer una relación romántica entre el corsario y la Siervita más allá de la devoción religiosa de Amaro Pargo. ¿Cómo aborda en su novela esa amistad?

«Se aborda desde la realidad de unos hechos, de la constatación histórica y social, y desde la perspectiva personal y familiar de unos personajes entre los que sí existió una relación de amor y respeto, de amor fraternal y de hermanos en la fe. Y en la novela se precisa bien qué tipo de relación tenían y el porqué de algunos intereses en construir otra realidad o directamente en mentir sobre esto. Existen muchos motivos por los que entre Amaro Pargo y Sor María de Jesús, no pudo haber otro tipo de relación, más cercano al culebrón amoroso tipo Corín Tellado que por lo visto desata el interés de algún que otro autor para vender algunos ejemplares más, haciendo un flaco favor a quienes estamos intentando dar verosimilitud y seriedad a los hechos descritos. Si la relación hubiera sido otra, igualmente se hubiera contado, pero no es el caso. Pero, para ello, hay que sumergirse entre sus páginas y descubrirlo. La realidad de esta relación de amor fraternal y respeto es tan hermosa que no hace falta construir ni inventar nada sobre la misma».

¿Podemos equiparar a Amaro Pargo a los grandes corsarios y piratas- que no es lo mismo- de su época en Europa?

«Podemos equiparar a otros grandes corsarios con Amaro, en efecto. Ese sería el orden de la pregunta, si me lo permite. Porque, Amaro Pargo, como comerciante, como capitán de tierra y mar, y como corsario fue referente y fue respetado en todas estas facetas. El corsarismo era un buen medio de ascender socialmente relativamente rápido no exento de riesgos, tanto económicos como para la propia vida. Y no estaba mal visto. La piratería es otra cuestión, y desde luego, Amaro, por mucho que se le conozca popularmente como pirata, y eso ayude a más o menos identificar su oficio, no le hace justicia. Hablamos de unos de los corsarios de patente o licencia más importantes del siglo XVIII y de los principales de toda la historia de este oficio a nivel mundial. Otra cosa es el complejo tan típico español de no valorar los logros y hechos a destacar de nuestros personajes históricos».

Al documentarse para esta novela, ¿qué aspectos de la vida de Amaro Pargo son más conocidos y cuáles menos, al punto de que no sabemos si fueron realidad o leyenda?

«Amaro fue y es tan real como lo somos usted y yo, en este preciso instante. Otra cuestión es el relato de sus hechos, no siempre ajustados a la realidad. Precisamente, por lo que ya le he comentado. La transmisión oral, el quizás intencionado olvido de parte de su historia, el propio paso del tiempo, y las posteriores licencias literarias que algunos autores se tomaron sobre su vida, por mucho que le dieran verosimilitud a lo que no eran sino hechos creados al fragor de la inventiva literaria, todo en suma le ha hecho un flaco favor a su verdadera historia. Los hechos más conocidos son los que le relacionan con Sor María de Jesús, con sus múltiples propiedades, su tesoro escondido en parte de las mismas, pero sobre todo sus acciones caritativas que se ganaron el respeto del pueblo llano, que tanto lo respetaba, a pesar de que de lo más humilde llegara a obtener un título nobiliario al que llegó por méritos propios.

En el transcurso de la lectura de esta novela se da buena cuenta y se precisa qué forma parte de la realidad, y qué forma parte de la leyenda asociada a su vida y persona. Y, obviamente, se argumenta con documentos y hechos concretos que lo motivan y justifican. Parte de esa leyenda, es esa vinculación carnal con Sor María de Jesús, totalmente disparatado y falso. O que fuera un despiadado señor con sus sirvientes en sus diferentes propiedades, u otras barbaridades que se escuchan, afortunadamente cada vez menos, porque ya las personas que se interesan sobre su vida y hechos, lo hacen teniendo un mayor volumen de información real y publicaciones de referencia, como las de los mencionados Manuel de Paz Sánchez y Daniel García Pulido, sin olvidar el primer estudio periodístico serio, a finales de los años 90 del pasado siglo de Domingo García Barbuzano. En este sentido, esta novela de Amaro Pargo. Fe, Amor y Raíces, ha sido gestada también con esa intención, de que sea útil para ese acercamiento de una manera amena y real a la historia de nuestro Ilustre Corsario.

«No hay ni un solo documento que acredite que traficó con esclavos»

Lo que queda de la casa de Amaro Pargo en Machado (El Rosario).

Su famosa casa en el barrio de Machado, dentro del municipio de El Rosario, ha quedado convertida en ruinas a lo largo de las últimas décadas, por quienes buscan un supuesto tesoro. ¿Aparece esta hacienda rural en su novela?

«No sólo aparece, sino que tiene un protagonismo central, aunque no únicamente o en exclusiva. Pero más que su casa, el propio pago de Machado, el pueblo, su patrimonio y sus gentes están dignamente representados en esta novela. De hecho, hay tener presente que, si bien sí se puede afirmar que, desde el 9 de diciembre de 1744, a través de un apoderado, Amaro Pargo adquiere la famosa hacienda de Machado, no es menos cierto que no era su propiedad rural principal, y que, al comprarla apenas tres años antes de su fallecimiento, poco la disfrutó. No obstante, su principal hacienda donde cosechaba sus vinos de malvasía y listán negro, y destilaba su aguardiente, era la Hacienda de la Miravala, en Tegueste el Nuevo, en el Socorro, que era de su propiedad desde el año 1727, una vez establecido en Tenerife tras su periplo de diez años en el Caribe».

Se ha escrito que Amaro Pargo llegó a ser traficante de esclavos…

«Como se suele decir, “el papel lo aguanta todo”. Y yo me pregunto, ¿en qué se basan quienes escriben esto, para asegurarlo sin un documento que acredite o avale tal afirmación? Lo basan en que ¿era lo cotidiano de la época?, ¿en que era una práctica habitual en otros corsarios de su tiempo? O, ¿en que el comercio de esclavos no estaba del todo mal visto, o incluso estaba permitido como el contrabando en las islas? No hay ni un solo documento que acredite esto, y ¡vaya si han aparecido documentos relacionados con su actividad comercial y privada!. Amaro Pargo no era ni esclavista ni negrero. Fin de la cita».

Sin embargo, el tráfico de esclavos des estaba a la orden del día en esa época…

«En la persona de Amaro Pargo, la analogía y las suposiciones no sirven. Para comprender a nuestro ilustre personaje, hay que comprender bien su personalidad, y desde luego trazar su semblanza relacionada con otras personas que influyeron definitivamente en su vida, como la propia Sor María de Jesús, además de sus profundas convicciones religiosas. Ello motivó que, si bien cuando aún era miembro de la tripulación, aunque no capitán, es posible que participara de tal tráfico, pues no dependía de él tal decisión. Otra cosa es que, cuando adquiere la condición de capitán, y por tanto, la plena capacidad de decidir con qué o no comercializar y qué llevar a bordo. E incluso posteriormente una vez retirado de la primera línea ya en Tenerife dirigir sus negocios, decidiera no comercializar con esclavos (no hay que olvidar el contexto histórico en el que nos movemos, que aún más pone de relieve su decisión). Y en esta decisión, cabe una mentalidad y una moral mucho más avanzada en Amaro, más cercana al movimiento ilustrado que finaliza el siglo XVIII, por tanto, que al propio contexto de su época».

«Fue un buen cristiano y dio parte de su fortuna al pueblo»

Alfredo López Pérez, vestido como Amaro Pargo, en Punta del Hidalgo.

En la singladura vital del corsario, ¿nos lleva usted a América? ¿Qué papel tienen las Indias en su novela?

«La Carrera de Indias tiene su importancia y lugar en esta novela, obviamente, con detalle y precisión en el triángulo comercial compuesto por los puertos de La Guaira -en la actual Venezuela (anterior Virreinato de Nueva Granada)-, La Habana -en Cuba-, y los de Campeche y Veracruz -en México-. Teniendo presente que residió de manera permanente en esta zona de América, en el Caribe, desde 1713 a 1724, y formó parte, de entre otras empresas y proyectos. de la Compañía de Honduras, Amaro Pargo y su paso por América tiene su espacio en este relato, con datos históricos incluso inéditos acerca de este periodo. El comercio con América para él fue fundamental, y ese tiempo en el Caribe sirvió para crear una infraestructura y unas relaciones comerciales lo suficientemente sólidas para que, una vez regresó a Tenerife, siguieran funcionando a pleno rendimiento y poder gestionar sus negociones desde la distancia».

Hay que ponerse en el contexto histórico para entender que un hombre de fe en Dios fuera a la vez corsario. ¿Fue un buen cristiano Amaro Pargo?

«Amaro Pargo, a pesar de la distancia del espacio y del tiempo, y a pesar de no haber sido bien tratado por la propia historia como debiera, sin embargo, es recordado a día de hoy por un pirata o corsario bueno, por un hombre de fe a pesar de su oficio, que reinvirtió o devolvió parte de su fortuna al pueblo, con obras de caridad, con compras de grano y trigo en momentos de hambruna y escasez para donar a la colectividad y llenar la Alhóndiga, en la tutela y alimentación de niños expósitos o desvalidos, entre otras obras de buen cristiano y filantropía. Luego, no olvidó sus orígenes humildes. Y, si esto se puede etiquetar de buen cristiano, pues sí, lo era. Porque no sólo un golpe de pecho en la asistencia a un culto hace al buen cristiano, no sólo la oración si se queda en esto solamente, sino en la correlación de esto primero con los hechos. Como decía un buen amigo sacerdote fallecido recientemente, D. Miguel Ángel Cedrés, “identificar la facha o fachada con la ficha”, es decir, la correlación necesaria entre la acción y la oración todo en uno, con una coherencia vital y de acuerdo a la fe».

«Los personajes no reales en la novela también tienen más de verdad que de ficción»

El escritos, junto a la tumba de Amaro Pargo, en la iglesia de Santo Domingo (La Laguna).

Visto desde la actualidad parece contradictorio, pero si nos situamos en esa época…

«Aunque Amaro se dedicara a un oficio como ser comerciante y corsario, que hay que entender con los ojos del siglo XVIII y no con los actuales tres siglos después, y pudiera parecer contradictorio con sus convicciones religiosas, sus acciones y legado han demostrado que sí primó su condición de hombre de fe. Hay incluso varias pistas que indican qué enseña o bandera llegó a utilizar en sus abordajes, donde su fe estaba presente… Pero, para ello, obviamente, invito al lector de esta entrevista que se deje seducir por el relato propuesto en mi novela, donde se da buena cuenta de ello»

¿Qué personas reales en la vida de Amaro Pargo ha seleccionado como principales personajes para su novela?

«De las personas reales seleccionadas, tanto como familia, amigos y compañeros de negocios de Amaro, podría citar a sor María de Jesús, La Siervita, a José Rodríguez Felipe su amado hermano, a José Rodríguez de la Oliva, el artista conocido por el Moño Viejo, a Juan Pedro Dujardín, entre otros muchos que aparecen en el relato. Todos tienen su relevancia en este relato histórico, emocional y sensitivo que no deja indiferente. Pero, además, los personajes principales de ficción que aparecen también, para darle formato a dicho relato, como decía anteriormente, tienen más de realidad, de verdad, que de libre creación o ficción literaria. La historia, los logros, la vida y el legado de Amaro Rodríguez Felipe, son por sí sólo tan intensos, vastos y con tanta información, que no hace falta inventar nada, sino tener eso sí, la habilidad de poder combinar estos elementos de forma efectiva y saber contarlos, de una manera amena y atractiva para los lectores».

EDITORIAL ALGANI: https://www.alganieditorial.com/product-page/amaro-pargo-fe-amor-y-ra%C3%ADces

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