La AEMET vigila en Canarias la evolución por el Atlántico de la nube de cenizas de un volcán caribeño

La Agencia Estatal de Meteorología afirma que de momento los avisos emitidos por centros científicos de Estados Unidos y Francia no apuntan a Canarias. La labor de vigilancia se lleva a cabo por el riesgo que suponen las cenizas volcánicas para la aviación

PLANETA CANARIO

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) vigila la evolución de la nube de cenizas emitida en los últimos días por la erupción del volcán La Soufriere.

Esta labor la lleva a cabo la AEMET en coordinación con los Centros de Avisos de Ceniza Volcánica (VAAC, en sus siglas en inglés) de Washington y Touluse.

La  vigilancia obedece sobre todo al riesgo que las cenizas volcánicas suponen para los aviones, por si estas contaminación natural pudiera acercarse al espacio áereo español.

Los avisos de estos centros meteorológicos extranjeros situaban la nube de cenizas al oeste de Cabo Verde, según ha informado este lunes, 12 de abril, la AEMET. Así se puede observar en los siguientes gráficos:

No obstante, horas después, pasadas las 17 horas de este lunes,  la AEMET ha informado de que el último parte divulgado por el VAAC de Whasington ha reducido de manera considerable el área afectada por el aviso de nube de cenizas volcánicas, que ahora abarca solo la zona más próxima a la isla de zona de emisión, como muestra el siguiente gráfico:

Los volcanes arrojan a la atmósfera partículas de roca y mineral muy finas (de menos de 2 milímetros de diámetro en general). Se componen fundamentalmente de partículas vítreas duras y afiladas y rocas pulverizadas.  Son muy abrasivas y, como están compuestas en gran medida de materiales silíceos.

Su temperatura de fusión está por debajo de la temperatura de funcionamiento de los motores de reacción modernos de las aeronaves al empuje de crucero.

La nube de cenizas volcánicas está acompañada de soluciones gaseosas de dióxido de azufre, SO2 (que, al combinarse con agua, forman ácido sulfúrico), cloro (que, al combinarse con agua, forma ácido clorhídrico) y otras sustancias químicas que son corrosivas para la célula de la aeronave y peligrosas para la salud.

De hecho, en este caso una lengua de SO2 procedente de la erupción del volcán La Soufriere afecta desde este domingo a Canarias por encima de 3 kilómetros de altitud, de modo que no supone riesgo para la población a esos niveles atmosféricos.

Esta nube sulfurosa la refleja el  Servicio de Vigilancia Atmosférica del Sistema Copernicus (CAMS, en sus siglas en inglés) de la Unión Europea (UE). En el siguiente mapa se indica su posición prevista para este martes, 13 de abril:

El volcán La Soufriere,  en San Vicente y las Granadinas, entró en erupción la pasada semana y ha obligado a evacuar a más de 15.000 personas,  por la caída de ceniza y los gases emitidos desde el cráter debido a las constantes explosiones, que pueden continuar en los próximos días, incluso con más fuerza.

Los efectos de la erupción de La Soufriere también se han sentido en las vecinas Santa Lucía, al norte de San Vicente y las Granadinas, y Barbados, al este.

San Vicente y las Granadinas constituyen un país situado al norte de Venezuela y de la isla de Granada, en la cadena de las Antillas Menores del mar Caribe. Su territorio de 389 km comprende la isla principal de San Vicente y las dos terceras partes del norte del archipiélago de las Granadinas. Su capital y ciudad más poblada es Kingstown, ubicada en la isla de San Vicente.

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